Perfil de Harvey M. Robinson: criminal, violador y asesino en serie

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Los barrios del este de Allentown en Pensilvania, Estados Unidos, tenían fama de ser agradables y seguros para que las familias criaran allí a sus hijos y llevaran una vida sn sobresaltos. Los vecinos disfrutaban saliendo a pasear a sus perros, montando en biciclta y dejando a sus hijos jugar tranquilamente en patios y plazas. Pero esta sensación cambió drásticamente el verano de 1992. Los vecinos y la policía de Allentown se enfrentaron a una situación inédita: por primera vez un asesino en serie acechaba los barrios del este de Allentown.

Ha nacido un asesino

Harvey M. Robinson nació el 6 de diciembre de 1974. Creció en una familia problemática. Su padre, Harvey Rodríguez Robinson, era alcohólico y maltrataba física y emocionalmente a su madre. Sus padres se divorciaron cuando Harvey tenía tres años.

Harvey Rodríguez Robinson terminó en prisión, acusado de homicidio involuntario por haber matado a golpes a su amante. El joven Harvey admiraba a su padre a pesar de su comportamiento violento.

Sus años escolares

Desde muy joven, Robinson mostró una muy buena aptitud tanto en sus actividades académicas como en las deportivas. Ganó varios premios por sus ensayos y fue un excelente deportista practicando lucha libre, fútbol, ​​fútbol americano y varios deportes de carrera fuera de pista. Sin embargo, a partir de los nueve años mostró un lado oscuro que eclipsó todos sus aspectos positivos.

Los consejeros escolares determinaron que Robinson sufría de un trastorno de conducta severo. Era común que sufriera berrinches cuando era niño, y a medida que creció fue desarrollando un carácter irascible, al tiempo que era incapaz de diferenciar entre lo que era correcto y lo que estaba mal. Desde los 9 a los 17 años registró numerosos antecedentes penales que le ocasionaron varios arrestos, con delitos que incluían el robo y la resistencia a la autoridad. Su propensión al consumo de drogas acentuaba su comportamiento impulsivo y agresivo.

Detestaba toda imagen de autoridad y agredía a quienes intentaban controlarlo, incluyendo policías y profesores. A medida que crecía, su actitud amenazante aumentó. Profesores y estudiantes le tenían miedo, y Robinson disfrutaba con ello.

Se desconocen las causas del comienzo de las violaciones y asesinatos de Robinson, pero se puede afirmar que todo comenzó el 9 de agosto de 1992, cuando tenía 17 años.

La primer víctima

El 5 de agosto de 1992, a las 12:35 de la mañana, Harvey M. Robinson robó en la casa de Joan Burghardt, que tenía 29 años y vivía sola en un apartamento de un dormitorio en el primer piso de un complejo residencial en el este de Allentown.

Robinson rompió el tejido protector mosquitero de la puerta del patio, que estaba cerrada, e hizo un hueco suficiente como para deslizar la mano hasta el pomo de la puerta y abrirla. Joan Burghardt denunció el allanamiento y el robo de 50 dólares que estaban en un cajón de la cómoda de su dormitorio. Las demás cosas parecían estar en su lugar.

Cuatro días después, el 9 de agosto de 1992 a las 11:30 am, un vecino de Joan llamó a la policía para quejarse de que el equipo de música de Burghardt había estado encendido durante tres días y tres noches seguidas, y que nadie respondía cuando tocaba el timbre. También informó de que durante una de esas noches escuchó a Burghardt gritar y golpear la pared, y también sonidos como si la estuviesen golpeando.

Cuando la policía entró al departamento encontraron a Burghardt tirada en el suelo de la sala y muerta. La habían golpeado brutalmente en la cabeza.

La autopsia reveló que Burghardt había sido agredida sexualmente y había recibido al menos 37 golpes en la cabeza que habían fracturando el cráneo y dañando el cerebro. También tenía heridas defensivas en ambas manos, lo que indicaba que estaba viva durante el ataque. Se encontraron manchas de semen en dos pantalones cortos encontrados en el lugar, lo que indicaba que un hombre se había masturbado con ellos puestos.

La segunda víctima

Charlotte Schmoyer tenía 15 años; había sido siempre diligente repartiendo el periódico Morning Call en el recorrido que se le había asignado en el este de Allentown. El 9 de junio de 1993 el periódico no llegó por la por la mañana como era habitual, y uno de sus clientes buscó en la calle a la joven repartidora. No la encontró, pero lo que vio la preocupó lo suficiente como para llamar a la policía. El carrito que usaba Schmoyer para distribuir los periódicos llevaba abandonado durante mas de media hora frente a la casa de un vecino.

Cuando llegó la policía encontraron que el carrito tenía aún la mitad los periódicos, y la radio y los auriculares de Charlotte estaban tirados en el suelo, entre dos casas. También había marcas de dedos en el vidrio de la ventana de la puerta del garaje de una de las casas. Con estos elementos la policía concluyó que Schmoyer había sido secuestrada.

Tras una primer búsqueda infructuosa, la policía encontró abandonada la bicicleta de Schmoyer junto a algunas de sus pertenencias personales. Pocas horas después los investigadores encontraron una pista y comenzaron a buscar en una zona boscosa. Allí encontraron sangre, un zapato y luego el cuerpo de Charlotte Schmoyer enterrado bajo una pila de troncos.

La autopsia indicó que Schmoyer fue apuñalada 22 veces y que le cortaron la garganta. Además señalaba que había heridas cortantes y raspaduras en el cuello, indicando que fueron heridas infligidas mientras Schmoyer estaba consciente y con el cuello doblado. Ella también había sido violada.

Los investigadores pudieron recolectar muestras de sangre, de vello púbico y también pelo en la cabeza de Schmoyer que no coincidía con su sangre y cabello. Se hizo un análisis del ADN de estas muestras y se compararon los resultados con los de Robinson.

Un robo

Denise y John Sam-Cali vivían en este de Allentown, cera del lugar donde Schmoyer había sido secuestrada. El 17 de junio de 1993 Robinson robó en su casa mientras la pareja estaba unos días fuera, de viaje. Robinson se llevó la colección de armas de John, que estaba guardada en una bolsa dentro de un armario.

John Sam-Cali compró tres armas nuevas, y le dio una a Denise para que se defendiese de ser necesario. La pareja se preocupó aún más por su seguridad al enterarse de que alguien había irrumpido en la casa de su vecino y había atacado a su hijo.

La tercera víctima

El 20 de junio de 1993 Robinson entró en la casa de una mujer, la estranguló y violó a su hija de cinco años. La niña sobrevivió, pero por las heridas que había recibido parecía que la intención del atacante era matarla. Algunos pensaron que el delincuente en realidad quería atacar a la madre de la niña, pero al encontrarla durmiendo con ella cambió de objetivo y atacó a la niña.

La cuarta víctima

El 28 de junio de 1993 John Sam-Cali había viajado y no estaba en Allentown, y por lo tanto Denise estaba sola. Se despertó al escuchar el ruido que Robinson hacía en el interior del vestidor que estaba junto a su dormitorio. Asustada, Denise decidió intentar escapar corriendo, pero Robinson la agarró y se produjo un forcejeo del que Denise pudo escapar y salir de la casa. Pero Robinson la pudo sujetar nuevamente y la inmovilizó en el suelo, en el jardín delantero de la casa.

Denise logró morder a Robinson en la parte interior de su brazo mientras peleaban. Él la golpeó varias veces, le abrió el labio y luego la violó. Los gritos de Denise despertaron a una vecina que encendió la luz de su porche, y Robinson escapó.

Cuando llegó la policía encontraron a Denise viva pero muy magullada, con marcas de estrangulamiento alrededor de su cuello y un profundo corte en el labio. También encontraron un cuchillo de carnicero envuelto en una servilleta, tirado frente a la puerta del baño.

Denise y John Sam-Cali dejaron la ciudad por un tiempo después de que Denis se recuperara en el hospital.

La quinta víctima

El 14 de julio de 1993 Robinson violó y asesinó a Jessica Jean Fortney, de 47 años, en la sala de estar de la casa de su hija y su yerno. Fue encontrada muerta, semidesnuda y con la cara hinchada y tumefacta. Había salpicaduras de sangre en la pared que indicaban que había sufrido una muerte especialmente violenta.

La autopsia reveló que Fortney murió en las primeras horas de la mañana después de ser estrangulada y golpeada brutalmente. También se determinó que había sido violada.

Lo que Robinson no sabía era que la nieta de Fortney había presenciado el asesinato, y pudo darle a la policía su descripción.

Volvió para terminar lo que había empezado

La pareja Sam-Cali regresó a casa el 18 de julio de 1993. Antes de viajar fuera de la ciudad habían instalado en su casa una alarma antirrobo. A las 4:00 dela mañana Denise escuchó un ruido y después la puerta trasera de la casa se abrió, activando la alarma. El intruso, que era Robinson, escapó.

Tras ese suceso la policía de Allentown organizó una operación encubierta y dispuso que un oficial de policía se quedara en la casa de los Sam-Cali todas las noches. Pensaron que el hombre que la atacó volvería para matarla ya que ella podría identificarlo.

La suposición de la policía fue correcta. El oficial Brian Lewis estaba de guardia dentro de la casa de los Sam-Cali el 31 de julio de 1993, cuando Robinson regresó a la casa a la 1:25 de la mañana e intentó abrir la puerta. Lewis escuchó el ruido e inmediatamente vio como Robinson irrumpía en la casa a través de una ventana. Cuando Robinson estaba dentro de la casa, Lewis se identificó como un oficial de policía y le ordenó a Robinson que se detuviera. Robinson comenzó a disparar contra Lewis y se entabló un tiroteo entre ambos. Lewis fue a la habitación de los Sam-Cali, les indicó que se quedaran allí, y pidió refuerzos.

Mientras tanto Robinson escapó de la casa tras romper varios paneles de vidrio en una puerta de madera de la cocina. La policía encontró un rastro de sangre en la cocina. El intruso o bien había recibido un disparo o bien tenía un corte profundo; se alertó de la situación a los hospitales locales.

Atrapado

Unas horas más tarde la policía recibió una llamada desde un hospital local informando que Robinson había ingresado para que le curaran una herida de bala. El examen físico del paciente reveló que tenía heridas recientes en los brazos y en las piernas, aparentemente ocasionadas por cortes con vidrios, así como la marca de una mordedura en la parte interna del brazo. El oficial Lewis también identificó a Robinson como el hombre que encontró dentro de la casa de los Sam-Calis. Fue arrestado acusado de secuestro, robo, violación, intento de asesinato y asesinato.

Los investigadores pudieron esclarecer todos los delitos cometidos por Robinson a partir de las evidencias obtenidas de los análisis de ADN, de los relatos de testigos presenciales y de las pruebas que encontraron en su casa y en las casas de las víctimas. La acusación se constituyó sobre pruebas muy sólidas. El jurado declaró a Robinson culpable de violar y asesinar a Charlotte Schmoyer, a Joan Burghardt y a Jessica Jean Fortney.

Fue condenado a 97 años de prisión y a tres penas de muerte.

Nueva sentencia

Robinson y sus abogados consiguieron que dos de las tres sentencias a muerte fueran conmutadas a penas de cadena perpetua; quedó en pie una pena de muerte. A día de hoy espera la ejecución de la sentencia en el corredor de la muerte del estado de Pensilvania.

Fuentes

Garlicki, Debbie Robinson re-sentenced for murder. The Morning Call, Allentown, Pensilvania. 2006. www.mcall.com/news/mc-xpm-2006-04-26-3672594-story.html

McEvoy, Colin Allentown serial killer spared death penalty after waiving appeal rights The Express Times. Easton, Pensilvania. 2012. www.lehighvalleylive.com/allentown/2012/12/allentown_serial_killer_spared.html

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Sergio Ribeiro Guevara (Ph.D.)
(Doctor en Ingeniería) - COLABORADOR. Divulgador científico. Ingeniero físico nuclear.

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