Perfil de la víctima de asesinato Carlie Brucia

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Carlie Brucia era una niña de 11 años que fue secuestrada, violada y estrangulada el 1° de febrero de 2004. Su asesino, Josep Smith, estaba en libertad condicional cuando cometió el crimen. Fue condenado a muerte y, años más tarde, murió mientras se decidía su ejecución con injección letal.

¿Quién era Carlie Brucia?

Carlie Jane Brucia (1992-2004) vivía en la localidad de Sarasota, en Florida, Estados Unidos, junto a su madre, Susan Schorpen y su padrastro, Steven Kansler. Su padre era Joseph Brucia y vivía en Long Island, New York. Susan y Joseph Brucia se habían divorciado en el año 1993.

Carlie asistía a la escuela MacIntosh, y solía ir a pasar las vaciones de invierno y verano con su padre. Tenía 11 años, ojos verdes, el cabello largo y rubio y era alta para su edad. Sus familiares y amigos la describen como una niña afectuosa, cálida, empática y alegre, a quien le gustaba pasar tiempo con sus amigas e ir de compras.

El caso de Carlie Brucia

El caso de Carlie Brucia adquirió rápidamente el interés de toda la población estadounidense, debido a la corta edad de la víctima, la naturaleza del crimen y la evidencia que se publicó para encontrar al culpable, que incluía un video donde se veía el momento exacto de su secuestro.

Desaparición y secuestro

El 31 de enero de 2004, Carlie se quedó a dormir en casa de una amiga. Al día siguiente, 1° de febrero, alrededor de las 18:15, se fue caminando hacia su casa. La madre de su amiga llamó a sus padres para indicarles que Carlie estaba yendo para su hogar.

Su padrastro salió de inmediato a buscarla, con la intención de encontrarla a medio camino y traerla de regreso. Sin embargo, no la encontró. De hecho, no se halló ninguna señal de Carlie en los alrededores. Ante la incertidumbre de no saber nada, los padres de Carlie denunciaron su desaparición y se inició la búsqueda con perros sabuesos que perdieron el rastro frente a un lavadero de autos.

Los dueños del lavadero se pusieron a disposición de la policía y entregaron las imágenes de las cámaras de seguridad que había en el lugar. En una de ellas, se descubrió a una niña de camiseta roja, jeans y bolsa rosa, que era abordada por un hombre mientras pasaba por la acera del lavadero. Después de hablar unos segundos, se veía cómo el hombre la tomaba del brazo y la llevaba fuera del ángulo captado por la cámara. Esas serían las últimas imágenes de la pequeña con vida.

Búsqueda del culpable

Al ver el video, la familia de Carlie la reconoció de inmediato. Ella solía tomar un atajo a través del lavadero de autos en su camino a casa. Sin embargo, la imagen del hombre no era muy clara. Para poder identificarlo, el FBI y la NASA colaboraron en la investigación y utilizaron tecnología muy avanzada para mejorar la imagen del video. Se estableció que el hombre tenía entre 20 y 30 años, tatuajes en ambos brazos y llevaba puesto un uniforme.

La policía recibió varias pistas de personas que reconocieron al hombre de la imagen, entre ellas, su pareja y su hermano John. El sospechoso era Joseph P. Smith, un hombre de 37 años que provenía de Brooklyn y trabajaba en el lavadero de autos. Casualmente, Smith ya estaba bajo custodia policial desde el 2 de enero por posesión de heroína y otras sustancias y haber violado su libertad condicional.

Smith era un mecánico de automóviles que había sido arrestado al menos 13 veces por distintos delitos desde el año 1993. Estaba separado de su mujer y tenía 3 hijos.

Confesión

En un principo, Smith negó su participación en la desaparición y el secuestro de Carlie y dijo tener una coartada. La policía revisó su casa y su auto, pero no encontró ninguna evidencia que lo conectara con el delito.

Al revisar de nuevo las cámaras, se descubrió que en una de ellas había una camioneta amarilla aparcada a un costado del lavadero. Ese vehículo pertenecía a los dueños del establecimiento, pero ellos testificaron que ese día le habían prestado la camioneta a Smith. Al analizarla, encontraron hebras y fibras que coincidían con el cabello y la ropa de Carlie, respectivamente.

Después de varios días de interrogatorios, Smith le confesó a su hermano que había tenido sexo con Carlie. También le aseguró que no sabía si estaba muerta o no, porque no recordaba los hechos que ocurrieron ese día, ya que había consumido cocaína. A pesar de ello, indicó el sitio exacto donde supuestamente había dejado su cuerpo.

Hallazgo de la víctima

El 6 de febrero, es decir, cinco días después del secuestro, la policía encontró el cadáver de Carlie en el lugar que Smith había señalado: un estacionamiento detrás de la Iglesia Central de Cristo en la calle Proctor, a unos pocos kilómetros de la casa de la niña.

El cuerpo se encontraba en estado de descomposición. Tenía puesta la camiseta roja, con un hombro al descubierto y el sostén desabrochado. Estaba desnuda desde la cintura para abajo, a excepción de una media en uno de sus pies.

Resultados de la autopsia

El Dr. Rusell Vega realizó la autopsia y concluyó que Carlie había muerto por estrangulación. En el cuello tenía una línea de 0.6 mm de espesor más alta en la nuca que en la parte delantera del cuello, lo cual indicaba que el asesino era más alto que la víctima.

Carlie tenía, también, marcas de ataduras en las manos, hechas antes de su muerte, y rasguños en los costados de su cuerpo, que demostraban que había sido arrastrada por una superficie de hormigón y por la maleza.

Además, se encontró una mancha de semen en en la camiseta roja de Carlie, cuyo análisis coincidió con el ADN de Smith.

Juicio y condenas

El 20 de febrero de 2004, Smith fue acusado de asesinato en primer grado. Los fiscales del Condado de Sarasota también presentaron cargos separados de secuestro y agresión sexual capital. Él se declaró inocente de todos los cargos.

El juicio por jurado popular comenzó el 7 de noviembre de 2005. Durante las audiencias, se presentó como evidencia el video del secuestro y se escuchó el testimonio de diferentes testigos que reconocieron a Smith y sus tatuajes cuando vieron las imágenes. También se incluyó como evidencia la identificación del ADN de Smith en el semen de la ropa de la niña y el testimonio del hermano del asesino, John Smith, a quien Josep Smith le confesó que había violado y estrangulado a Carlie.

Diez días después, el jurado tardó menos de seis horas en declarar a José Smith culpable de todos los cargos en su contra. En diciembre de ese año, diez de los doce miembros del jurado votaron a favor de la pena de muerte por el asesinato de Carlie.

En febrero de 2006, Smith solicitó que se le perdonara la vida en una audiencia. Pero el 15 de marzo de 2006, el juez Andrew Owes ratificó las sentencias a las que había sido condenado antes: cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el secuestro y violación de Carlie y condena a muerte por inyección letal por su asesinato.

Durante el 2011, Smith realizó algunas apelaciones que fueron denegadas. En el año 2018, el juez de la Corte del condado, Charles Roberts, anuló la sentencia de muerte de Smith basándose en un fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos del año anterior, que permitía su aplicación retroactiva y donde se declaraba que para imponer la pena de muerte se requería el voto unánime del jurado.

Esto llevó a programar una nueva audiencia de sentencia para octubre de 2019, que se pospuso a solicitud de la fiscalía y la defensa. En enero de 2020, se anuló la necesidad del voto unánime del jurado para las condenas a pena de muerte y se mantuvo, por lo tanto, la sentencia a muerte.

Otros sucesos relacionados con el caso de Carlie Brucia

La Ley de Carlie

La Ley de Carlie fue un proyecto de ley que la representante republicana Katherine Harris presentó en al año 2004 en el Congreso de los Estados Unidos. Este proyecto surgió en respuesta al secuestro, la violación y el asesinato de Carlie Brucia y contó con el permiso del padre de Carlie para que llevara su nombre.

La Ley de Carlie iba a ser una enmienda a una ley preexistente sobre agresores sexuales, que incluía la posibilidad de informar a los padres de niños cuando hubiera personas con antecedentes de delitos sexuales en la zona. Pero este proyecto no llegó a convertirse en ley.

Curiosamente, el 23 de junio de 2017, se aprobó la Ley de Carly en Australia, impulsada por la familia de Carly Ryan, una muchacha de 15 años que fue asesinada en el año 2007. Esta ley busca proteger a los niños y prevenir los crímenes de agresores sexuales, grooming (acoso sexual a menores por parte de adultos) y pedofilia.

Muerte de Susan Schorpen

El asesinato de Carlie tuvo consecuencias en todo el país, y ayudó a concienciar sobre algunos de los peligros a los que están sujetos los niños.

Este crimen también tuvo consecuencias devastadoras tanto en su familia como en su comunidad. Las personas de su entorno afirmaron que Susan nunca pudo superar la pérdida de su hija y la forma atroz en que fue violada y asesinada. Después del asesinato de Carlie, Susan vivió otros eventos trágicos: su hermano murió en un accidente, tiempo después falleció su padre, que tenía Alzheimer, y más tarde su hijo de 11 años sufrió heridas graves cuando fue atropellado por un conductor ebrio.

Susan Schorpen, murió el 10 de abril de 2017 por sobredosis de heroína en el Condado de Polk, a los 47 años años de edad.

Muerte del asesino

Joseph Smith fue encontrado muerto en su celda el 26 de julio de 2021. Tenía 55 años y estaba cumpliendo su condena en la Institución Correccional Union en Raiford, Florida, y esperaba la decisión de la Corte con respecto a su ejecución. No se publicaron más detalles sobre su muerte.

Para el padre de Carlie, Joseph Brucia, el fallecimiento de Smith fue el final de años de esperar a que se haga justicia:

[…] “Es algo que estaba pendiente desde hace mucho tiempo. El sistema judicial y penal corrupto e inepto no pudo hacerlo, entonces el orden natural de las cosas finalmente se ocupó de ello”.

Joseph Brucia, 2021.

Caso relacionado

Un canal virtual de Sarasota, llamado WWSB, reportó la muerte de Smith y otro dato que no se conocía hasta el momento. Smith ya había sido considerado como sospechoso en el asesinato de Tara Reilly, de 25 años, en al año 2000. La joven fue encontrada desnuda en un estanque, detrás de un local de Walmart en Bradenton, Florida.

John Smith cree que su hermano asesinó también a esta mujer. Sin embargo, este caso continúa siendo un crimen sin resolver.

Bibliografía

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Cecilia Martinez (B.S.)
Cecilia Martinez (Licenciada en Humanidades) - AUTORA. Redactora. Divulgadora cultural y científica.

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