Virginia Hall, la espía más buscada de la Segunda Guerra Mundial

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Virginia Hall Goillot, que nació en Baltimore, Estados Unidos de América, fue una espía estadounidense que trabajó en el Servicio de Operaciones Especiales británico durante la Segunda Guerra Mundial. Su eficacia le valió el honor de ser considerada por el régimen nazi como la espía aliada más peligrosa. Estas son las claves resumidas de su biografía, que después desarrollaremos:

  • Fue una espía que ayudó a la Resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó para la inteligencia británica y estadounidense, y se convirtió en uno de los enemigos más buscados por los nazis.
  • Nació el 6 de abril de 1906 en Baltimore, Maryland, Estados Unidos de América.
  • Falleció el 8 de julio de 1982 en Rockville, Maryland, Estados Unidos de América.
  • Se casó con Paul Goillot en 1950.
  • Recibió las siguientes distinciones: miembro de la Orden del Imperio Británico (1943), Cruz de Servicio Distinguido (1945), Croix de Guerre avec Palme.

Su niñez y juventud, y su educación

Virginia Hall fue hija de Barbara y Edwin Hall. Su nombre, Virginia, era el segundo nombre de su madre. Cuando era niña asistió a la escuela preparatoria para niñas Roland Park Country School. Posteriormente asistió al Radcliffe College y a Barnard, una prestigiosa universidad neoyorquina para mujeres, donde estudió varios idiomas incluyendo francés, alemán e italiano. Con el apoyo de sus padres, Virginia viajó a Europa para completar sus estudios. Recorrió el continente a finales de la década de 1920, estudiando en Austria, Francia y Alemania con el objetivo de trabajar en el cuerpo diplomático.

En 1931 comenzó a trabajar en la embajada estadounidense en Varsovia, Polonia, como empleada del Servicio Consular, con la intención de que este trabajo fuese un trampolín para una carrera en el Servicio Exterior norteamericano. Sin embargo, en 1932 Virginia Hall tuvo un accidente de caza que causó la amputación parcial de su pierna. Obligada a adaptarse a la vida con una pierna de palo, a la que apodó “Cuthbert”, su carrera diplomática terminó antes de comenzar. Hall renunció al Departamento de Estado en 1939 y regresó a Washington DC, donde asistió a la escuela de posgrado en la American University.

El Servicio de Operaciones Especiales

En 1940, mientras la Segunda Guerra Mundial se extendía por Europa, Virginia Hall se encontraba en París. Se había unido al Servicio de Ambulancias para ayudar en Francia durante la guerra y estaba en Vichy cuando Francia fue invadida por los nazis. Logró salir de Francia tras la ocupación alemana y la implantación del régimen títere en Vichy y llegar a Londres, donde se ofreció como voluntaria en el Servicio de Operaciones Especiales, la organización de espionaje militar británica.

Utilizando como cobertura la posición de reportera del New York Post, Virginia Hall pasó mas de un año en Vichy, trabajando en la coordinación de las actividades de la Resistencia francesa. En 1942 trabajó junto al destacado agente del Servicio de Operaciones Especiales Peter Churchill en un par de misiones, que incluyeron la entrega de dinero y el traslado de agentes a las redes de espionaje francesas. Hall trabajó principalmente en las ciudades de Toulouse y Lyon, y en sus alrededores.

El trabajo de Virginia Hall fue discreto pero rápidamente llamó la atención de los alemanes. Apodada la dama coja, fue uno de los espías más buscados por el régimen de ocupación. En 1942 Alemania completó la ocupación de toda Francia y Virginia Hall tuvo que huir. Escapó por poco de Lyon en tren, y tuvo que cruzar los Pirineos caminando para poder llegar a España. A lo largo de esta terrible experiencia su sentido del humor permaneció intacto; le transmitió a sus encargados del Servicio de Operaciones Especiales que esperaba que Cuthbert, su pierna de madera, no le causara problemas durante la fuga. Fue arrestada brevemente por cruzar ilegalmente a España, pero después liberada con la ayuda de la embajada estadounidense. Durante un año aproximadamente trabajó en el Servicio de Operaciones Especiales con sede en Madrid y después regresó a Londres, donde recibió el reconocimiento como miembro de honor de la Orden del Imperio Británico.

Continúa su carrera como espía

A pesar de haber completado su trabajo en el Servicio de Operaciones Especiales británico, la carrera de espía de Virginia Hall no había terminado. Se integró a la organización estadounidense equivalente, la Oficina de Servicios Estratégicos, rama de Operaciones Especiales, y solicitó la posibilidad de regresar a Francia, todavía bajo la ocupación nazi. Accediendo a su solicitud, la Oficina de Servicios Estratégicos la envió a Bretaña, Francia, con una identidad falsa y un nombre en clave.

Durante el año siguiente Virginia Hall trazó un mapa de las zonas seguras para la entrega de suministros y de las casas seguras, trabajó en la Operación Jedburgh, ayudó personalmente a entrenar a los guerrilleros de la Resistencia francesa en la guerra de guerrillas y envió un flujo constante de información a la inteligencia aliada. Su trabajo continuó hasta el final de la guerra; Virginia Hall solo dejó de enviar información cuando las fuerzas aliadas llegaron a la posición de su equipo en septiembre de 1945.

Al regresar a los Estados Unidos Virginia Hall se casó con Paul Goillot, un ex agente de la Oficina de Servicios Estratégicos. Ambos pasaron a trabajar en la Agencia Central de Inteligencia (CIA por sus siglas en inglés) donde Virginia Hall se convirtió en analista de inteligencia, especializada en asuntos parlamentarios franceses. Tanto Hall como Goillot fueron asignados a la División de Actividades Especiales, la división de la CIA que se focalizó en desarrollar operaciones encubiertas.

Jubilación, muerte y reconocimientos

Después de trabajar quince años en la CIA, Virginia Hall se retiró en 1966 y se mudó con su esposo a una granja de Barnesville, Maryland. Murió dieciséis años después a la edad de 76 en Rockville, Maryland, y fue enterrada cerca de allí.

Durante su vida, Virginia Hall recibió algunos de los honores más prestigiosos del mundo occidental. No solo fue nombrada miembro de honor de la Orden del Imperio Británico, sino que también recibió la Cruz de Servicio Distinguido, el único reconocimiento de este tipo otorgado a una mujer por su servicio durante la Segunda Guerra Mundial por el gobierno estadounidense. El gobierno francés le otorgó la Croix de Guerre en honor a su trabajo durante la ocupación de Francia. Recibió otros honores aún después de su muerte. Fue recordada en 2006, en lo que habría sido su cumpleaños 100, por los embajadores de Francia y de Gran Bretaña en los Estados Unidos, y fue incluida en el Salón de la Fama de las Mujeres de Maryland en 2019. Sigue siendo considerara uno de los espías más eficientes de la historia de Estados Unidos, y uno de los que han recibido más honores.

Fuentes

  • Pearson, Judith L. The Wolves at the Door: The True Story of America’s Greatest Female Spy. Guilford, CT: The Lyons Press, 2005.
  • Purnell, Sonia. A Woman of No Importance: The Untold Story of WWII’s Most Dangerous Spy, Virginia Hall. Hachette UK, 2019.
  • Virginia Hall: The Courage and Daring of ‘The Limping Lady’. Central Intelligence Agency, 8 de octubre de 2015, https://www.cia.gov/news-information/featured-story-archive/2015-featured-story-archive/virginia-hall-the-courage-and-daring-of-the-limping-lady.html.
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Sergio Ribeiro Guevara (Ph.D.)
(Doctor en Ingeniería) - COLABORADOR. Divulgador científico. Ingeniero físico nuclear.

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