Cómo saber la diferencia entre un ciempiés y un milpiés

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Los ciempiés y los milpiés, junto a los paurópodos y los sínfilos, son grupos de miriápodos. A su vez, los miriápodos son un subfilo de los artrópodos, el filo más numeroso del reino animal, que también está integrado por los insectos, los arácnidos y los crustáceos. Son animales muy antiguos: se han encontrado fósiles de ciempiés con una antigüedad de 418 millones de años.

Los ciempiés son la clase Chilopoda (del griego cheilos, que significa labio, y poda, que significa pie), que está integrada por más de 3000 especies. La cantidad de patas de los ciempiés varía entre 30 y 354. Curiosamente, los ciempiés siempre tienen un número impar de pares de patas, por lo que no hay ninguna especie de ciempiés que tenga cien, como así lo indicaría su nombre genérico.

Los milpiés son la clase Diplodopa (de los vocablos griegos diplos, que significa doble, y poda, que significa pie), con unas 12000 especies. A pesar de su nombre, ninguna especie conocida tiene mil patas; el récord lo tiene la especie Illacme plenipes, con 375 pares, o sea, tan solo 750 patas.

La especie de milpiés Illacme plenipes.
La especie de milpiés Illacme plenipes.

Tanto los ciempiés como los milpiés tienen un cuerpo formado por la cabeza y un tronco largo integrado por muchos segmentos y muchos pares de patas. Los ciempiés tienen un par de patas en cada segmento del tronco, mientas que los milpiés tienen dos pares de patas en cada segmento.

Diferencias y similitudes

Los ciempiés suelen ser predadores (se alimentan de otros animales), mientras que los milpiés suelen ser detritívoros (se alimentan de materia orgánica en descomposición).

Los ciempiés tienen mandíbulas fuertes y el primer par de patas tiene uñas que utilizan para atrapar a sus presas. Estas uñas también pueden tener glándulas que inoculen veneno. Sus presas son muy diversas, incluyendo insectos, arañas y gusanos.

Los milpiés se desplazan más lentamente que los ciempiés. Se alimentan de hojas y otros vegetales en descomposición; hay solo unas pocas especies de milpiés que son depredadoras.

Los ciempiés tienen antenas largas y sus patas se extienden hacia afuera de su tronco, mientras que los milpiés tienen antenas cortas y sus patas se alinean debajo de su cuerpo.

Los rápidos movimientos de los ciempiés y su veneno les permite escapar de sus depredadores y al mismo tiempo atrapar a sus presas. Los mecanismos de defensa de los milpiés son su capacidad de enroscarse para proteger sus partes débiles, su habilidad para cavar y enterrarse; muchas especies también pueden eyectar un líquido de muy mal olor y sabor que espanta a sus depredadores.

Tanto los ciempiés como los milpiés se encuentran en todo el mundo, pero son más abundantes en las regiones tropicales. Requieren para su desarrollo un ambiente húmedo y son más activos por la noche.

Ejemplos Chilopoda y Diplodopa

Scolopendra heros, ciempiés gigante de Sonora.
Scolopendra heros, ciempiés gigante de Sonora.

Un ejemplo de especie de ciempiés, de hermosos colores, es el ciempiés gigante de Sonora, Scolopendra heros, nativo de Texas, en los Estados Unidos. Puede alcanzar los 15 centímetros de longitud y tiene mandíbulas muy fuertes. Su veneno puede causar un dolor intenso e hinchazón y puede ser peligroso para los niños y para individuos que sean sensibles a sus toxinas.

Archispirostreptus gigas, milpiés africano.
Archispirostreptus gigas, milpiés africano.

Un ejemplo de especie de milpiés es el milpiés africano gigante, Archispirostreptus gigas, que es uno de los milpiés más grandes que se conoce, llegando a medir hasta 40 centímetros de longitud con 256 patas. Esta especie es originaria de África, su hábitat preferido son los bosques y rara vez se lo encuentra a grandes altitudes. Es inofensivo y a menudo se los cría como mascotas. Los milpiés gigantes tienen una esperanza de vida de hasta siete años.

Fuentes

Brusca, R. C., Brusca, G. J. Invertebrados. Segunda edición. McGraw-Hill-Interamericana, Madrid, 2005.

Edgecombe, G. D., Giribet, G. Myriapod phylogeny and the relationships of Chilopoda. 143-168. In: Llorente Bousquets, J. & Morrone, J. J. (eds.): Biodiversidad, Taxonomía y Biogeografia de Artrópodos de México: Hacia una Síntesis de su Conocimiento. Volumen III. Prensas de Ciencias, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 2002.

Shear, W. A., Edgecombe, G. D. The geological record and phylogeny of the Myriapoda. Arthropod Structure & Development39: 174–190, 2010.

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Sergio Ribeiro Guevara (Ph.D.)
(Doctor en Ingeniería) - COLABORADOR. Divulgador científico. Ingeniero físico nuclear.

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