Cómo escribir una oda

Artículo revisado y aprobado por nuestro equipo editorial, siguiendo los criterios de redacción y edición de YuBrain.
Aprende lo que quieras. Hay miles de cursos populares entre los que elegir.

Escribir una oda es una tarea divertida para cualquiera que quiera ejercitar la creatividad y entrenar su mente analítica. Seguidamente se da un formato metódico que permite a cualquier persona, niño o adulto, aprender a escribir una oda. 

¿Qué es una oda? 

Una oda es un poema lírico que se escribe para elogiar a una persona, un acontecimiento o incluso un objeto. Es posible que haya leído u oído hablar de la famosa Oda a una urna griega, del poeta romántico John Keats, por ejemplo, en la que el orador reflexiona sobre las imágenes grabadas en una urna.

La oda es un estilo clásico de poesía, posiblemente desarrollado por los antiguos griegos a partir de una forma más antigua, cuyos autores cantaban sus odas en lugar de escribirlas en papel. Las odas de hoy suelen ser poemas que riman con una métrica irregular, aunque no se requiere rima para que un poema se clasifique como una oda. Se dividen en estrofas con 10 líneas cada una (los “párrafos” de la poesía), que normalmente constan de tres a cinco estrofas en total. 

Hay tres tipos de odas: pindárica, horaciana e irregular.

  • Las odas pindáricas tienen tres estrofas, dos de las cuales tienen la misma estructura. Era el estilo utilizado por el poeta griego clásico Píndaro (517–438 a. C.). Ejemplo: El progreso de la poesía, de Thomas Gray. 
  • Las odas horacianas tienen más de una estrofa, y todas ellas siguen la misma estructura de rima y métrica. La forma sigue a la del poeta lírico romano Horacio (65–8 a. C.). Ejemplo: Oda a los muertos confederados, de Allen Tate. 
  • Las odas irregulares no siguen un patrón o rima establecidos. Ejemplo: Oda a un terremoto, de Ram Mehta.

Lea algunos ejemplos de odas para hacerse una idea de cómo son antes de escribir la suya.

Escriba su oda: elija un tema

El propósito de una oda es glorificar o exaltar algo, por lo que debe optar por un tema que le entusiasme. Piense en una persona, lugar, cosa o evento que encuentre verdaderamente maravilloso y sobre el cual tenga muchas cosas positivas que decir (¡aunque también podría ser un ejercicio divertido y desafiante escribir una oda sobre algo que realmente no le gusta o que odia!). Piense en cómo se siente con ese tema y anote algunos adjetivos al respecto. Piense en lo que lo hace especial o único. Considere su conexión personal con el tema y cómo le ha impactado. Tome nota de algunas palabras descriptivas que pueda utilizar. ¿Qué cualidades específicas tiene su tema? ¿Por qué le gusta tanto?

Elija su formato 

Aunque una estructura de rima no es un componente esencial en una oda, la mayoría de las odas tradicionales riman, e incluir la rima puede ser un desafío divertido. Pruebe algunas estructuras de rima diferentes para encontrar una que se adapte a su tema y estilo de escritura personal. Puede comenzar con una estructura ABAB, en la que las últimas palabras de cada primera y tercera línea riman y también la última palabra de cada segunda y cuarta línea: las líneas A riman entre sí, las líneas B hacen lo mismo, y así en adelante. O pruebe la estructura ABABCDECDE, que fue la utilizada por John Keats en sus famosas odas. 

Estructura y escritura de la oda

Una vez que tenga una idea para su tema y la estructura de la rima que desea seguir, cree un esquema de su oda, dividiendo cada parte en una nueva estrofa. Trate de crear tres o cuatro estrofas que aborden tres o cuatro aspectos diferentes de su tema para darle estructura a su oda. Por ejemplo, si está escribiendo una oda a un edificio, puede dedicar una estrofa a la energía, el trabajo, la habilidad y la planificación necesarias para su construcción; otro a la apariencia del edificio; y un tercero sobre su uso y las actividades que se desarrollan en su interior. Una vez que tenga un esquema, use una lluvia de ideas para comenzar a completar el contenido y la estructura de rima elegida.

Última etapa de la oda 

Una vez que haya escrito la oda, aléjese de ella durante unas horas o incluso días. Cuando regrese a su oda con ojos frescos, léala en voz alta y tome nota de cómo suena. ¿Hay alguna elección de palabras que parezca fuera de lugar? ¿Suena suave y rítmica, o enérgica y electrizante? Realice los cambios y comience el proceso nuevamente hasta que esté satisfecho con su oda. 

Aunque muchas odas tradicionales se titulan “Oda a [Asunto]”, puede ser creativo con su título. Elija uno que represente el tema y su significado para usted.

Por otra parte, si considera que necesita más ayuda para escribir poesía, existen varias opciones de aplicaciones para los teléfonos inteligentes disponibles en el mercado.

mm
Emilio Vadillo (MEd)
(Licenciado en Ciencias, Master en Educación) - COORDINADOR EDITORIAL. Autor y editor de libros de texto. Editor (papel y digital). Divulgador científico.

Artículos relacionados