Diosas griegas amenazadas por la violencia sexual

diosas griegas amenazadas por violencia sexual

Entre las leyendas de la mitología griega antigua se incluyen diversos hechos que constituyen agresiones sexuales contra mujeres, tanto humanas como diosas. Los raptos, violaciones y actos de seducción mediante engaños son parte de los mitos de la Antigua Grecia y en este artículo se hablará de algunos de los más famosos.

Zeus y las doncellas humanas

El mismo Zeus, el padre de los dioses y de los hombres, incurrió en varios actos de violencia sexual, como por ejemplo el rapto de Europa. Contado por primera vez en La Ilíada y en un fragmento del Catálogo de las Mujeres de Hesíodo, el mito cuenta que Zeus quedó prendado de la belleza de la doncella fenicia. Se transformó en un toro y se mezcló entre el ganado del padre de Europa, rey de Fenicia. Europa lo acarició y montó en él cuando vio que era manso, tras lo cual Zeus escapó con la princesa a cuestas hasta la isla de Creta. Ya en Creta, Zeus se reveló y evidenció el rapto de la joven con la que tuvo tres hijos: Minos, Radamantis y Sarpedón.

El rapto de Europa. Francisco de Goya, 1772.
El rapto de Europa. Francisco de Goya, 1772.

Zeus también logró con engaños acostarse con Leda, la esposa de Tindáreo, el rey de Esparta. Se convirtió en un cisne para engañar a Leda y fruto de esa relación nació Helena, quien luego sería Helena de Troya.

La leyenda de su relación con Ío también puede considerarse un engaño. Zeus se le apareció en sueños para seducirla, haciendo que su padre, Ínaco, la expulsara de su casa a instancias de un oráculo, a lo cual Ío se entregó a Zeus. Para esconderla de los celos de su esposa Hera, Zeus convirtió a Ío en una ternera, que luego de muchas peripecias pudo recuperar su forma humana y al hijo que tuvo con Zeus, Épafo.

Atenea y el nacimiento de Erictonio

Atenea fue una de las principales deidades griegas. Formaba parte de los doce dioses principales, llamados los dioses del Olimpo. Atenea representaba la sabiduría y la guerra, las ciencias y la justicia. No tuvo marido ni amantes y sostuvo su virginidad indefinidamente.

Sin embargo, uno de los mitos de Atenea cuenta del acoso que sufrió de parte de su hermano. Hefesto intentó violar a Atenea pero ella lo evitó; al limpiarse el muslo, el semen de Hefesto cayó sobre Gea, la Tierra, fecundándola y engendrando así a Erictonio; nacido de la Tierra.

Gea entregó el recién nacido, que tenía forma de serpiente, a Atenea, quien lo crio como un hijo adoptivo. Según el mito, Erictonio fue el primer rey de Atenas y se le atribuyen hazañas culturales y bélicas. También inculcó el culto a la diosa Atenea e implementó las Panateneas en el año 1506 antes de Cristo, que eran fiestas religiosas, artísticas y deportivas dedicadas a la diosa.

Atenea llevando a Erictonio, la serpiente, en una canasta. Detalle de escultura de mármol romana del siglo I – II.
Atenea llevando a Erictonio, la serpiente, en una canasta. Detalle de escultura de mármol romana del siglo I – II.

El mito del nacimiento de Erictonio también cuenta que Atenea puso al niño con forma de serpiente en una cesta que entregó a tres hermanas atenienses: Herse, Pándroso y Aglauro. La diosa les indicó que no abrieran la cesta hasta que volviese pero no obedecieron y al abrirla se encontraron con Erictonio en forma de serpiente. La serpiente o el pánico que les indujo hizo que Herse y Pándroso se tiraran desde la Acrópolis y muriesen.

El rapto de Perséfone

Otra leyenda de la mitología griega que incluye una agresión sexual es el rapto de Perséfone por parte de Hades, el dios del inframundo.

Perséfone, Proserpina en la mitología romana, era la única hija de Deméter, la hermana de Hades y la diosa de los cereales y de la agricultura. Cuando la doncella estaba recogiendo flores con sus amigos, una flor maravillosa brotó del suelo, a sus pies. Cuando se agachó para tomarla, de la tierra emergió Hades y se la llevó en su carro dorado, arrastrado por caballos inmortales.

Deméter buscó infructuosamente a su hija durante nueve días hasta que el dios Helios le contó lo que había sucedido. Fue tan grande su dolor que Deméter abandonó a los dioses y se escondió entre los hombres, tomando la forma de una anciana. Deméter permaneció de esta forma durante un año, en el cual no creció la vegetación en la Tierra, que fue asolada por el hambre.

Zeus envió a Hermes a hablar con Hades y el dios del inframundo aceptó dejar ir a Perséfone; antes de su partida, le ofreció granos de granada, los cuales ella aceptó, asegurándose así de que permanecería atada a él por siempre por haber comido en el reino de Hades.

Deméter tuvo que acceder entonces a que Perséfone permaneciera un tercio del año como consorte de Hades y dos tercios con su madre y los dioses del Olimpo. El tiempo en el que permanece con Hades es el lapso en el que la naturaleza se adormece, el invierno, mientras que en el resto del año la naturaleza florece y se desarrolla; cuando Perséfone está con su madre en el Olimpo. Algunos autores posteriores como Ovidio decían que Perséfone pasaba la mitad del año con su madre (primavera y verano) y la otra mitad con Hades (otoño e invierno).

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El rapto de Proserpina. Pieter Paul Rubens, 1636 – 1638.

Hera, la reina del Olimpo

La reina de los dioses del Olimpo, Hera, era hija de los titanes Rea y Crono, hermana de Zeus y también su esposa. En la mitología hay versiones de que Hefesto, el dios herrero, sería hijo de Hera únicamente, sin que Zeus fuese el padre, como represalia al nacimiento de Atenea sin su participación. Atenea surgió de la frente de Zeus, ya portando sus armas. Hera luego expulsó a Hefesto del Olimpo debido a que era rengo y Hefesto se vengó de su madre creando un trono en el que, al sentarse Hera, no permitió que volviese a levantarse. Solo después de que Dionisio lo emborrachara para llevarlo de vuelta al Olimpo y se le concediera a Afrodita como esposa, accedió a permitir que Hera se pudiese despegar del trono.

En el himno a Apolo también se cuenta que la venganza por el nacimiento de Atenea fue engendrar a Tifón, divinidad griega asociada a los huracanes, golpeando el suelo para que Gea le obedeciese. En relación a los engaños de Zeus, en Las metamorfosis de Ovidio se cuenta que una ninfa llamada Eco mantenía a Hera distraída hablándole para que no los registrase; pero cuando la reina de los dioses se percató de la estratagema condenó a Eco a repetir por siempre los sonidos que pronunciaban los demás.

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Hera. Copia romana del siglo II del original griego.

Hera estuvo en riesgo de ser atacada sexualmente en otras ocasiones. Porfirión era un gigante engendrado por Gea, la diosa de la Tierra; fue uno de los gigantes que se rebelaron contra los dioses. Porfirión fue el gigante que enfrentó a Zeus. El padre de los dioses indujo en Porfirión atracción por Hera; Porfirión intentó entonces violarla, atacándola, situación que aprovechó Zeus y lo mató con un rayo, ayudado por las flechas que arrojó Heracles.

Ixión había asesinado a Deyoneo, despechado por no haberle dado a su hija en matrimonio. Lo asesinó tras invitarlo a una fiesta en su casa, crimen que vulneraba las sagradas reglas de la hospitalidad. Por esa razón fue repudiado y tuvo que huir. Pidió perdón a Zeus por su crimen; Zeus se apiadó y le invitó a compartir la mesa de los dioses. Pero Ixión intentó violar a Hera. Incrédulo de tamaña afrenta de un ser humano a un dios que lo había perdonado, Zeus mostró a Ixión una nube con la forma de Hera, llamada Néfele, para ver su reacción. Ixión se acostó con Néfele, engendrando a Centauro, origen de los seres mitad humano y mitad caballo. Zeus fue benévolo y solo lo desterró, pero Ixión presumió de haber seducido a Hera; esto enfureció Zeus, quien lo mató con un rayo y lo condenó al Tártaro, donde está condenado a pasar la eternidad atado con serpientes a una rueda que giraba constantemente.

Neso y Deyanira

Otro intento de ataque sexual célebre fue el protagonizado por un centauro, Neso, hijo de Ixión y Néfele, la ninfa nube a la que Zeus había dado la forma de la diosa Hera. Heracles (Hércules) viajaba junto a Deyanira, su tercera esposa, cuando tuvieron que cruzar el río Eveno. Neso se ofreció a ayudar a Deyanira a cruzar el río pero luego de cruzarlo intentó raptarla. Heracles vio lo que sucedía desde la otra orilla, lo persiguió y disparó una flecha envenenada con la sangre de la Hidra de Lerna que hirió mortalmente al centauro. Este suceso fue la causa de la posterior muerte de Heracles.

Teseo y Pirítoo

Teseo era un héroe ateniense hijo de Etra y Egeo, aunque hay versiones que dicen que era hijo de Poseidón, dios del mar. Fueron muchas sus hazañas. Pirítoo era hijo de Ixión y Día. Cuando contrajo matrimonio con Hipodamía, se invitó a los centauros, descendientes también de Ixión. Los centauros eran muy sensibles al alcohol y luego de beber trataron de raptar y violar a la novia y a las demás mujeres que asistían al casamiento. Su atrevimiento desencadenó un enfrentamiento entre los centauros y los hombres que asistieron a la boda, entre ellos los lápitas y también Teseo. Los lápitas triunfaron sobre lo centauros.

Teseo y Pirítoo entablaron una amistad fraternal, participando de varias hazañas, y se prometieron casarse cada uno con una hija de Zeus; Teseo con Helena, que entonces era una niña, y Pirítoo con Perséfone, que ya vivía con Hades en el inframundo. Primero raptaron a Helena y luego bajaron al inframundo a hacer lo mismo con Perséfone, dejando a Helena bajo el cuidado de Etra, la madre de Teseo. Sin embargo, Hades los engañó y los retuvo en el inframundo. Solo Teseo pudo salir eventualmente, rescatado por Heracles cuando descendió a buscar a Cerbero, el perro de tres cabezas de Hades, para realizar su duodécimo trabajo. Mientras intentaban raptar a Perséfone en el Hades, los hermanos de Helena la liberaron, capturando también a la madre de Teseo y a la hermana de Pirítoo. Pirítoo permaneció para siempre en el inframundo.

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Rapto de Helena por Teseo y Pirítoo. Mosaico de Pella, año 300 antes de Cristo.

Fuentes