¿Qué es una novela? Orígenes, definición, características y tipos de novelas

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Una novela es una obra narrativa de ficción en prosa que cuenta una historia acerca de experiencias humanas específicas durante un periodo de tiempo determinado.

El estilo de la prosa y su longitud, así como la condición de ficción o semificción de la obra, son las características más notables dentro de una novela. A diferencia de las obras de la poesía épica, la novela cuenta una historia usando la prosa en lugar del verso; en comparación con el cuento, la novela es más larga. Veamos otros elementos característicos que distinguen a la novela como una forma literaria específica.

Orígenes de la novela como género literario

Una novela es una obra de ficción en prosa que narra un relato de una longitud más o menos extensa. Se conocen novelas de la década de 1010, como La Historia de Genji, de Murasaki Shikibu. En Europa, la novela moderna surgió en el siglo XVII. Don Quijote de la Mancha (novela publicada en dos partes, en 1605 la primera y 1615 la segunda), del escritor español Miguel de Cervantes, se considera la primera novela moderna de la literatura mundial. Se trata del segundo libro más leído a lo largo de la historia, solo después de la Biblia. Es una crítica mordaz, aunque a la vez tierna, del ideal aventurero y romántico de las novelas y poemas épicos de caballería, y su éxito, fulminante en su momento, se mantiene hasta nuestros días. El retrato que hace de la sociedad española de la época es certero y descarnado, y esa característica hizo de esta novela, y del género que inauguró, uno de los secretos de su éxito entre los lectores, que aún continúa en nuestros días y no tiene visos de desparacer.

La poesía épica y las novelas de caballería tuvieron un gran impacto y se volvieron sumamente populares entre el público lector. Hoy en día, las novelas tienen una amplia variedad de subgéneros.

Definición de una novela

En su mayor parte, las novelas suelen estar enfocadas en la narración de las experiencias individuales de personajes, sus características de personalidad y relaciones, así como en la descripción, análisis e interpretación del mundo en el que viven. En la novela moderna se expresan sentimientos y pensamientos, y también ideas, valores y conflictos de todo tipo. La novela moderna es una muestra amplia y variada del mundo que rodea al autor, o del que imagina.

A diferencia de lo que ocurría en los géneros literarios más antiguos, como la poesía épica, la novela se concibe para una lectura individual, no para la escucha conjunta de una amplia audiencia.

Características debe cumplir un escrito para considerarlo novela

  • Se escribe en prosa, y no en verso. Los narradores pueden expresarse en primera persona o en tercera, el sistema narrativo puede ser directo, indirecto o incluso epistolar, etc. En cualquier caso, lo que distingue una novela de otros géneros narrativos es que está escrita en prosa.
  • La diferencia entre una novela y un cuento es la extensión. De todas formas, a veces la diferencia entre una novela corta y un cuento es casi inexistente en cuanto a la extensión.
  • El contenido es de ficción o de semificción. Hay muchas novelas basadas en hechos y en personajes reales. En todo caso, una obra de no ficción pura no puede considerarse una novela.También es cierto que no toda ficción es una novela, pero sí que todas las novelas son ficción. Un trabajo en prosa de no ficción, aunque tenga igual o más extensión que muchas novelas, debe clasificarse en otras categorías, como la historiografía, la biografía, etcétera.
  • A pesar de que es típicamente una obra de ficción, muchas novelas se desarrollan en un contexto histórico real. Existen novelas completas de ficción histórica, que se centran en la descripción de circunstancias que tienen lugar en una época específica de la historia y presentan personajes históricos reales; pero también hay obras de ficción que tienen lugar en el mundo real y reconocible, aunque con personajes de ficción. En culquier caso, si hablamos de novelas nos estamos refiriendo a obras de ficción narrativa.

Tipos de novelas

Las novelas se pueden encontrar en todos los estilos imaginables, en el que cada autor imprime su propia voz. Hay un puñado de subgéneros principales que tienden a constituir una gran parte del mercado, aunque también existen muchos otros géneros y mezclas de géneros. Algunos de los principales tipos de novelas son las que se describen a continuación.

Novelas de misterio

Las novelas de misterio giran en torno a un crimen que debe ser resuelto, a menudo un asesinato, pero no siempre. El formato tradicional tendrá un detective como protagonista, ya sea profesional o aficionado, y rodeado por un grupo de personajes que ayudan a resolver el crimen o que, por el contrario, son sospechosos. A lo largo de la historia, el detective estudiará pistas, que en muchos casos pueden ser falsas, para resolver el caso. Algunas de las novelas más conocidas de todos los tiempos pertenecen al género de misterio, como las de Sherlock Holmes de Sir Arthur Conan Doyle y las novelas de Agatha Christie. Diez negritos, de Agatha Christie, es la novela de misterio más vendida de la historia.

Ciencia ficción y fantasía

Uno de los géneros más populares de novelas es la ciencia ficción y la fantasía. Ambos estilos se enfocan en la construcción de un mundo especulativo del futuro (al menos teniendo en cueta la época en la que se escribieron). Las líneas que separan ambos estilos a menudo es muy débil, pero en general, la ciencia ficción tiende a imaginar un mundo que es peculiar debido a la tecnología, mientras que la fantasía crea un mundo de magia. Lo que podríamos llamar la primera ciencia ficción “clásica” incluye las obras de autores como Julio Verne, y continúa con las obras de George Orwell, como 1984. La ciencia ficción contemporánea es un género muy popular. 

Por otra parte, algunas de las novelas contemporáneas más conocidas de la literatura occidental son novelas de fantasía, incluyendo las que integran la serie de El señor de los anillosLas crónicas de Narnia y Harry Potter. El origen de todas ellas hay que buscarlo en la literatura épica europea de siglos anteriores.

Terror y suspense

Las novelas de suspense en ocasiones se combinan con otros géneros, sobre todo los de misterio y ciencia ficción. La característica definitoria de estas novelas es que su intención es inducir una sensación de miedo, suspense o terror psicológico en el lector. Dos de los primeros ejemplos de este género son El conde de Montecristo, un thriller de Alejandro Dumas que narra la venganza del protagonista, y El corazón de las tinieblas, novela de Joseph Conrad que se adentra en el terror psicológico. Muchas de las novelas de Stephen King son ejemplos contemporáneos de este género.

Romance

Las novelas románticas de la actualidad tienen algunas cosas en común con los “romances” del pasado: la idea del amor romántico como objetivo final, el escándalo social causado por algunos comportamientos de los protagonistas y las emociones intensas que lo dominan todo. No obstante, las novelas románticas contemporáneas se centran más específicamente en contar una historia de un amor romántico, en la que a veces predominan los detalles explícitamente sexuales, entre los personajes. A menudo siguen estructuras altamente específicas y repetitivas, y casi siempre requieren tener una resolución optimista o feliz. La novela romántica actualmente el género más popular de novela en los Estados Unidos de América.

Ficción histórica

Como su nombre indica, la ficción histórica es un relato de ficción que tiene lugar en algún momento histórico de interés para el autor y los potenciales lectores. Algunas novelas de ficción histórica, o simplemente novelas históricas, implican tramas de ficción (o semificción) sobre personajes históricos reales, mientras que otras conciben personajes totalmente originales, aunque en situaciones de la vida real. Algunas obras icónicas de ficción histórica incluyen Ivanhoe (Walter Scott), Historia de dos ciudades (Charles Dickens), Lo que el viento se llevó (Margaret Mitchell), y Nuestra señora de París (Victor Hugo).

Ficción realista

La ficción realista es la que se centra en lo que el autor considera situaciones de la vida real para contar una historia que podría tener lugar en el mundo tal y como lo conocemos. La atención se centra en la representación de las personas, acontecimientos, situaciones y entorno con sinceridad, sin idealización o adornos artísticos. Algunos de los autores realistas más conocidos son Mark Twain, John Steinbeck, Honoré de Balzac, Antón Chéjov y George Eliot, así como Camilo José Cela, Mario Vargas Llosa, Juan Rulfo y Miguel Delibes entre los que escribieron y escriben en idioma español. Un caso particular es el llamado “realismo mágico” que se desarrolló en la segunda mitad del siglo XX, sobre todo gracias a los escritores latinoamericanos. El colombiano y premio Nobel de literatura Gabriel García Márquez, autor de la icónica novela Cien años de soledad, y el argentino Julio Cortázar son buenos ejemplos de este subgénero.

Estructura y elementos novedosos

Por lo general, las novelas se estructuran en orden cronológico, con segmentos de la historia divididas en capítulos. Sin embargo, esta no es la única opción de estructura para los autores.

La división de la historia

Los capítulos tienden a girar en torno a una pequeña porción de la novela que está unificada bien alrededor de un personaje, un tema o una trama. En las novelas más extensas, los capítulos pueden agruparse en secciones aún más amplias, por períodos de tiempo o basándose en partes primordiales de la historia. La división en trozos más pequeños de la historia es uno de los elementos que definen una novela; una historia que es lo suficientemente corta como para no necesitar tales divisiones probablemente no es lo suficientemente larga como para ser considerada una novela completa, sino una “novela corta”.

Líneas de tiempo y punto de vista

Los autores pueden organizar la estructura de las novelas de muchas maneras diferentes. En lugar de contar una historia cronológicamente, esta puede cambiar entre diferentes períodos de tiempo, generalmente con el fin de mantener el suspense o llegar a un punto culminante temático. Las novelas también pueden cambiar entre los puntos de vista de varios personajes, en lugar de centrarse en uno solo como el único protagonista. Una novela puede ser contada en primera persona (narrada por un personaje) o en tercera persona (narrada por una voz exterior, el narrador, con diversos grados de relación con la trama). Por supuesto, muchas novelas alternan las distintas formas y estructuras.

Estructura en tres actos

Independientemente del marco temporal, en una novela se siguen a menudo lo que se conoce como la estructura de tres actos. Los primeros capítulos se ocupan de dar a conocer a los lectores el elenco principal de personajes y el entorno de la historia, antes de que un incidente específico, normalmente conocido como “la incitación incidente”, rompe el statu quo y lanza la parte clave de la historia. A partir de ahí, la historia (ahora ya en el segundo acto) se desarrolla, con el o los protagonistas persiguiendo algún objetivo, encontrando obstáculos y alcanzando metas a lo largo del camino. En el punto medio de la historia, suele producirse algún cambio importante que aumenta las expectativas, hace crecer el aspecto emocional; finalmente, se alcanza el clímax narrativo cerca del final de la novela. En el tercer acto se narran o explican las circunstacias y claves del punto culminante de la historia, las consecuencias del mismo y, en ciertos casos, las expectativas de futuro.

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