Los dinosaurios de los períodos Triásico, Jurásico y cretácico

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La era mesozoica, es decir, la era de los dinosaurios, tuvo una duración de 185 millones de años, comenzando hace 251 millones de años. En esa era se dividieron los continentes y se desplazaron hasta su posición actual, con un profuso desarrollo de organismos terrestres y acuáticos. El mesozoico se divide en tres períodos: el Triásico, el Jurásico y el Cretácico.

Para tener una idea más precisa de la ubicación de la era mesozoica en la evolución de la Tierra, recordemos que la primera etapa es el período Precámbrico; este comienza con la formación del planeta hace unos 4570 millones de años y culmina hace 542 millones de años. El desarrollo de la vida multicelular marcó el comienzo de la era Paleozoica, que se extendió en el período entre los 542 y los 250 millones de años atrás. A su vez, la era Paleozoica se divide en los períodos Cámbrico, Ordovícico, Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico. Y es en ese momento de la evolución de la Tierra, hace unos 250 millones de años, que comienza la era Mesozoica.

En este extremadamente prolongado período de la evolución de la Tierra se desarrollaron los dinosaurios, los reptiles marinos, los peces, los mamíferos, diversos animales voladores incluidos los pterosaurios y las aves, así como una gran variedad de plantas. Los dinosaurios más grandes no aparecieron sino hasta el período Cretácico, el último de la era Mesozoica, que comenzó más de 100 millones de años después del inicio de la era de los dinosaurios.

Pterodactylus, Pterosauria.
Género pterodáctilo, del orden de los pterosaurios.

En la tabla siguiente se puede observar una descripción simplificada de las características de los tres períodos que componen la era Mesozoica.

PeríodoAnimales terrestresAnimales marinosAnimales voladoresVida vegetal
Triásico251-201 millones de añosArcosaurios terápsidosPlesiosaurios, ictiosaurios, pecesNo aplicaCícadas, helechos, árboles parecidos al gingko biloba y plantas con semillas
Jurásico201-145 millones de añosDinosaurios (saurópodos, terópodos); mamíferos primitivos; dinosaurios con plumasPlesiosaurios, peces, calamares, reptiles marinosPterosaurios; insectos voladoresHelechos, coníferas, cícadas, musgos, cola de caballo, plantas con flores
Cretácico145–66 millones de añosDinosaurios (saurópodos, terápodos, rapaces, hadrosaurios, ceratopsianos herbívoros); pequeños mamíferos arborícolasPlesiosaurios, pliosaurios, mosasaurios, tiburones, peces, calamares, reptiles marinosPterosaurios; insectos voladores; pájaros con plumasGran expansión de plantas con flores.

Veamos algunas características de los organismos detallados en la tabla.

  • Los arcosaurios eran un grupo de reptiles que incluía a los dinosaurios y a los pterosaurios.
  • Los pterosaurios eran reptiles voladores cuyo tamaño variaba desde el tamaño de un gorrión hasta el Quetzalcoatlus de unos 10 metros de largo.
  • Los terápsidos también eran un grupo de reptiles que luego evolucionaron para convertirse en mamíferos.
  • Los saurópodos eran dinosaurios vegetarianos enormes, de cuello largo y larga cola.
  • Los terópodos eran dinosaurios carnívoros de dos patas, e incluían a los raptors, al Tiranosaurio Rex y al Giganotosaurus carolinii, encontrado en la Patagonia, uno de los terópodos más grandes que existieron.
  • Los plesiosaurios eran grandes animales marinos de cuello largo.
  • Las cícadas (Cycadidae) son plantas muy antiguas, cuyos vestigios son previos al período Carbonífero, y que eran muy comunes en la era de los dinosaurios. Se las encuentra aún hoy en día; son unas 185 especies y 9 géneros que se extienden por diversos sitios de la Tierra.
Cícada, Cycas circinalis.
Cícada, Cycas circinalis.

El período Triásico

Al comienzo del período Triásico, hace unos 250 millones de años, la Tierra se estaba recuperando de la denominada extinción Pérmica – Triásica, en la que desaparecieron dos tercios de las especies terrestres y el 95 % de las especies marinas.

En lo que respecta a la evolución de los animales, el período Triásico se destaca por la notable diversificación de los arcosaurios en pterosaurios, ancestros de los cocodrilos y en los primeros dinosaurios, así como la evolución de los terápsidos en los primeros mamíferos.

El clima y la geografía durante el período Triásico

Durante el período Triásico todos los continentes de la Tierra estaban unidos en una vasta masa de tierra llamada Pangea, rodeada por el enorme océano Pantalasa, que comienza a dividirse en los continentes hacia el final del período e inicios del Jurásico. No había casquetes polares y el clima en el ecuador era cálido y seco, marcado por violentos monzones. Algunas estimaciones sitúan la temperatura media del aire en la mayor parte del continente muy por encima de los 38 grados Celsius. Las condiciones climáticas eran más húmedas en el norte, la parte de Pangea correspondiente a la actual Eurasia, y en el sur, lo que luego sería Australia y la Antártida.

La plantas durante el período Triásico

La vegetación en el período Triásico no fue tan exuberante como en los posteriores períodos Jurásico y Cretácico, pero sí se produjo una explosión de varias especies de plantas terrestres tales como las cícadas, los helechos, así como árboles parecidos al Gingko biloba y diversas plantas con semillas. Hay varias razones detrás de la ausencia de animales herbívoros de gran tamaño durante el período triásico (como el Brachiosaurus, que es muy posterior), pero una de las más importantes es que simplemente no había suficiente vegetación que permitiera su desarrollo.

La vida animal del período Triásico

La vida terrestre

La vida en el período Pérmico, anterior al Triásico, estuvo dominada por los anfibios, pero el Triásico marcó el surgimiento de los reptiles, en particular los arcosaurios y los terápsidos. Por razones que aún no están claras, los arcosaurios mantuvieron la ventaja evolutiva ganando la competencia por la subsistencia a los terápsidos; evolucionaron en el Triásico Medio hasta convertirse en los primeros dinosaurios, como los Eoraptores y los Herrerasaurus.

Sin embargo algunos arcosaurios evolucionaron en una dirección diferente y se convirtieron en los primeros pterosaurios, tales como el Eudimorphodon, además de una amplia variedad de ancestros de los cocodrilos, algunos de los cuales se desplazaban en dos patas y eran vegetarianos.

Al mismo tiempo, los terápsidos disminuyeron gradualmente de tamaño y en el Triásico Tardío aparecieron los primeros mamíferos, representados por pequeñas criaturas del tamaño de un ratón como el Eozostrodon y el Sinoconodon.

La vida marina

Debido a que la extinción Pérmica despobló los océanos, en el período Triásico estaban dadas las condiciones para el surgimiento de los primeros reptiles marinos. Estos incluían no solo géneros únicos y no clasificables como el Placodus y el Nothosaurus, sino también los primeros plesiosaurios y un nuevo tipo de animal, los peces lagarto o ictiosaurios. Algunos ictiosaurios alcanzaron tamaños exorbitantes; por ejemplo, el Shonisaurus medía 15 metros de largo y pesaba alrededor de 30 toneladas.

El vasto océano Pantalasa pronto se vio repoblado con nuevas especies de peces prehistóricos, así como con organismos simples como corales y cefalópodos como los amonites (Ammonoidea).

Amonites, cefalópodo.
Amonites, cefalópodo.

La extinción del Triásico – Jurásico

Entre el período Triásico y el Jurásico se produjo un evento de extinción que, si bien no fue tan masivo que el Pérmico – Triásico y el posterior Cretácico – Terciario, involucró la desaparición de varios géneros de reptiles marinos, así como grandes anfibios y ciertas ramas de arcosaurios.

No se sabe con certeza cuál fue la causa que originó este evento de extinción, pero se especula que puede haber sido causado por erupciones volcánicas, por un proceso de enfriamiento global, por el impacto de un meteorito o por la combinación de varios de estos eventos.

El período Jurásico

En el período Jurásico aparecieron en la Tierra los primeros dinosaurios saurópodos y terópodos gigantes, muy diferentes a sus esbeltos antepasados del período Triásico, que tenían el tamaño de un hombre. De todas formas, el punto máximo de diversidad de dinosaurios se alcanzó en el siguiente período, en el Cretácico.

El clima y la geografía durante el período Jurásico

El período Jurásico fue testigo de la ruptura del supercontinente Pangea en dos grandes masas de tierra: en el sur, Gondwana, correspondiente a lo que actualmente es África, América del Sur, Australia y Antártida; en el norte, Laurasia, que hoy son Eurasia y América del Norte.

Al mismo tiempo, aproximadamente, se formaron lagos y ríos dentro de los continentes, los cuales abrieron nuevos nichos evolutivos para la vida acuática y terrestre. El clima era cálido y húmedo y con lluvias constantes, condiciones ideales para una expansión explosiva de exuberantes plantas.

La plantas durante el período Jurásico

Los gigantescos saurópodos herbívoros como el Barosaurus y el Apatosaurus no podrían haber evolucionado si no hubiesen tenido una fuente consistente de alimento. De hecho, las masas de tierra del período Jurásico estaban cubiertas de espesas capas de vegetación que incluían helechos, coníferas, cícadas, musgos y colas de caballo.

Las plantas con flores continuaron su evolución lenta y constante, culminando con la explosión que ayudó a alimentar la diversidad de dinosaurios durante el período Cretácico subsiguiente.

La vida animal durante el período Jurásico

Los animales terrestres

Durante el período Jurásico los parientes de los prosaurópodos pequeños, que eran cuadrúpedos herbívoros durante el período Triásico, evolucionaron gradualmente a gigantes saurópodos de varias toneladas como los Brachiosaurus y los Diplodcus. En este período también se produjo la evolución de dinosaurios terópodos de tamaño mediano a grande, como los Allosaurus y los Megalosaurus. Esto se relaciona con la evolución de los primeros anquilosaurios y estegosaurios.

Aquellos primeros mamíferos del tamaño de un ratón del período Jurásico, que habían evolucionado de sus antepasados terápsidos en el Triásico tardío, mantuvieron un desarrollo acotado, correteando por la noche o refugiándose en lo alto de los árboles para no ser aplastados bajo los pies de los enormes dinosaurios.

En algunos lugares comenzaron a aparecer los primeros dinosaurios con plumas, siendo el Archeaopteryx y el Epidendrosaurus dos casos típicos, y extremadamente parecidos a nuestras aves. Es posible que las primeras aves prehistóricas hubiesen evolucionado al final del período Jurásico, aunque no hay suficiente evidencia al respecto. La mayoría de los paleontólogos creen que las aves modernas descienden de los pequeños terópodos con plumas del período Cretácico.

Fósil de Archeaopteryx.
Fósil de Archeaopteryx.

Los animales voladores

Al final del período Jurásico, hace unos 150 millones de años, los cielos estaban repletos de pterosaurios relativamente desarrollados como los Pterodactylus, los Pterandon y los Dimorphodon. Las aves prehistóricas aún tenían que evolucionar, dejando los cielos bajo el dominio de estos reptiles voladores, con la excepción de algunos insectos prehistóricos.

La vida marina

Así como los dinosaurios evolucionaron a tamaños cada vez mayores en la tierra, los reptiles marinos del período Jurásico gradualmente alcanzaron proporciones de un tiburón, o incluso de una ballena.

Los mares jurásicos estaban habitados por feroces pliosaurios como el Liopleurodon y el Cryptoclidus, pero también estaban los elegantes y menos terroríficos plesiosaurios, como el Elasmosaurus. Los ictiosaurios, que dominaron el mar en el período Triásico, ya habían comenzado su declive.

Los peces prehistóricos eran abundantes, al igual que los calamares y los ancestros de los tiburones, proporcionando una fuente de alimento para todos los reptiles marinos.

El período Cretácico

En el período Cretácico los dinosaurios alcanzaron su mayor diversidad, cuando las familias de ornitisquios y saurisquios se ramificaron en una desconcertante variedad de animales que comían carne y plantas y tenían armaduras, garras, mandíbulas poderosas con grandes dientes, y largas colas.

El Cretácico fue el período más largo de la era Mesozoica; fue aquí Cretácico cuando la Tierra comenzó a adquirir un aspecto parecido a su forma actual. En ese momento la vida en la Tierra no estaba dominada por los mamíferos, sino que las especies hegemónicas eran los reptiles terrestres, marinos y voladores.

El clima y la geografía durante el período Cretácico

Durante el período Cretácico temprano continuó la división del supercontinente Pangaeano, y se comenzaron a dibujar los perfiles de la moderna América del Norte y América del Sur, de Europa, de Asia y de África. América del Norte estaba dividida en dos por el Mar Interior Occidental, que ha producido innumerables fósiles de reptiles marinos, y la India era una gigantesca isla flotante en el Océano Tetis. Las condiciones climáticas predominantes eran tan calurosas y húmedas como en el período Jurásico anterior, aunque con intervalos de enfriamiento. En ese período se registró un aumento del nivel del mar y la expansión de pantanos interminables, otro nicho ecológico en el que los dinosaurios, al igual otros animales prehistóricos, podrían desarrollarse.

La plantas durante el período Cretácico

En lo que respecta a las plantas el cambio evolutivo más importante del período Cretácico fue la rápida diversificación de las plantas con flores. Estas plantas se extienden por los continentes que se estaban separando, junto con los bosques y otras variedades de vegetación densa y enmarañada. Toda esta vegetación no sólo sostuvo la alimentación de los dinosaurios, sino que también permitió la evolución de una amplia variedad de insectos, especialmente los escarabajos.

La vida animal durante el período Cretácico

Los animales terrestres

El período Cretácico fue la época de esplendor de los dinosaurios. En el recorrido de sus 80 millones de años, miles de géneros carnívoros vagaron por los continentes que se iban separando lentamente. Estos dinosaurios carnívoros incluían a los raptors, los tiranosaurios y otras variedades de terópodos como los ornitomímidos, así como los extraños terizinosaurios con plumas y una profusión incontable de pequeños dinosaurios con plumas, entre ellos el extraordinariamente inteligente Troodon.

El Giganotosaurus carolinii encontrado en la Patagonia, en América del Sur, es uno de los dinosaurios terópodos más grandes que se han identificado. Los investigadores han asociado esta especie con un grupo mayor que incluye a los a los sinraptóridos asiáticos. La estrecha afinidad del Giganotosaurus con el Carcharodontosaurus del norte de África apoya la hipótesis de que las conexiones intercontinentales se mantuvieron hasta mediados del período Cretácico.

Giganotosaurus carolinii, Patagonia, América del Sur.
Giganotosaurus carolinii, Patagonia, América del Sur.

Los saurópodos herbívoros, característicos del período Jurásico, prácticamente se habían extinguido; pero sus descendientes, los titanosaurios con armadura liviana, se extendieron por todos los continentes y alcanzaron tamaños aún mayores.

Los ceratopsianos (dinosaurios con cuernos) como el Styracosaurus y el Triceratops se volvieron abundantes, al igual que los hadrosaurios (dinosaurios con pico de pato), que eran especialmente comunes en ese momento y vagaban por las llanuras de América del Norte y Eurasia en grandes manadas. Entre estos últimos, al  momento de la extinción Cretácico – Terciario estaban los anquilosaurios herbívoros y los paquicefalosaurios.

En mayo de 2014 se encontró en la Patagonia el animal más grande que jamás haya vivido sobre la Tierra: el Patagotitan mayorum, o Titán de la Patagonia, la única especie conocida de dinosaurio saurópodo titanosauriano que viviera en América del Sur durante el período Cretácico. Se estima que este animal tenía 37 metros de longitud y un peso de 69 toneladas.

Durante la mayor parte de la era Mesozoica, incluyendo el período Cretácico, los mamíferos se sentían intimidados por sus primos dinosaurios y por lo tanto pasaban la mayor parte del tiempo en lo alto de los árboles o acurrucados en madrigueras subterráneas. Aun así, algunos mamíferos pudieron desarrollarse y aumentar su tamaño, como es el caso del Repenomamus, un animal carnívoro que llegaba a pesar unos 10 kilos.

La vida marina

Poco después del comienzo del período Cretácico desaparecieron los ictiosaurios. Tomaron su lugar los feroces mosasaurios, los pliosaurios gigantes como el Kronosaurus, y los plesiosaurios más pequeños como el Elasmosaurus.

Una nueva forma de peces, denominados teleósteos, vagaba por los mares en enormes cardúmenes. Se desarrolló una amplia variedad de ancestros de los tiburones, que se beneficiaron de la extinción de sus antagonistas, los reptiles marinos.

Los animales voladores

Al final del período Cretácico los pterosaurios habían alcanzado tamaños enormes; el ejemplo más espectacular era el Quetzalcoatlus de 10 metros de envergadura. Sin embargo, los pterosaurios duraron poco tiempo más, desplazados gradualmente por las aves prehistóricas. Estas aves evolucionaron a partir de los dinosaurios con plumas que habitaban la tierra, y se adaptaron mejor a los cambios en las condiciones climáticas.

La extinción del Cretácico – Terciario

Al final del período Cretácico, hace unos 65 millones de años, el impacto de un meteorito en la Península de Yucatán, en México, levantó enormes nubes de polvo, tapando el sol y provocando la extinción de la mayor parte de la vegetación. Las condiciones pueden haber sido agravadas por la colisión de India y Asia que desencadenó una intensa actividad volcánica.

Los dinosaurios herbívoros que se alimentaban de estas plantas se extinguieron, al igual que los dinosaurios carnívoros que a su vez se alimentaban de los dinosaurios herbívoros. El camino estaba ahora despejado para la evolución y adaptación de los sucesores de los dinosaurios, los mamíferos, durante el siguiente período de la evolución de la Tierra: el período Terciario.

Fuentes

  • Behrensmeyer, A. K., Damuth, J. D., DiMichele, W. A., Potts, R., Sues, H. D., Wing, S. L. Terrestrial Ecosystems through Time: the Evolutionary Paleoecology of Terrestrial Plants and Animals. University of Chicago Press,1992. ISBN 0-226-04154-9.
  • Coria, R. A., Currie, P. J. The Braincase of Giganotosaurus carolinii (Dinosauria: Theropoda) from the Upper Cretaceous of Argentina. Journal of Vertebrate Paleontology. Vol. 22, No. 4, pp. 802-811, 2003.
  • Sanz, J. L. Los dinosaurios voladores. Historia evolutiva de las aves primitivas. Ediciones Libertarias/Prodhufi, S.A. Mundo Vivo, 1999. ISBN 84-7954-493-7.
  • Sanz, J. L. y Buscalioni, A.D. Los dinosaurios y su entorno biótico. Ayuntamiento de Cuenca, Instituto «Juan de Valdés». Actas académicas, 4, 1992. ISBN 84-86788-14-5.
  • Era Mesozoica. EcuRed.

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Sergio Ribeiro Guevara (Ph.D.)
(Doctor en Ingeniería) - COLABORADOR. Divulgador científico. Ingeniero físico nuclear.

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