Guía de estudio del “Soneto 18” de Shakespeare

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El Soneto 18 de William Shakespeare es uno de los más bellos de toda su obra, no solo por el amor apasionado que dejan entrever sus versos, sino por la maestría con que el autor utiliza los recursos literarios para transmitir en pocas y hermosas palabras muchos significados.

Sobre Shakespeare

William Shakespeare (1564-1616) fue un dramaturgo inglés que nació en Stratford-upon-Avon, Warwickshire, Inglaterra. Durante su juventud se mudó a Londres, donde comenzó a trabajar como actor y escritor de obras teatrales. 

Principalmente destacó por sus obras dramáticas e históricas, tanto en verso como en prosa, entre las que se incluyen Romeo y Julieta, Hamlet, Macbeth, Ricardo III, Antonio y Cleopatra, Otelo, El sueño de una noche de verano, y muchas otras. 

En la actualidad, William Shakespeare se considera como uno de los escritores más importantes y populares de la literatura inglesa y sus obras son clásicos de la literatura universal.

Los Sonetos de Shakespeare

Además de las obras mencionadas, Shakespeare también se convirtió en uno de los máximos referentes del soneto inglés o isabelino, al cual modificó levemente y le añadió su propio estilo, dando origen a lo que actualmente se conoce como “soneto shakespeariano”.

En 1609 se publicó la primera versión impresa Sonetos, editada por Thomas Thorpe, con todos los sonetos de Shakespeare, que se cree que ya circulaban desde algunos años antes. Esta recopilación incluye los 154 sonetos que Shakespeare escribió a lo largo de 20 años, aproximadamente desde los 18 hasta los 45 años. 

Estos sonetos destacan por su perfección, profundidad y estética y están dedicados a un poeta rival que permanece en el anonimato, a un joven (Fair Youth) y a una dama morena (Dark Lady).

Si bien esta obra no tuvo un gran éxito entre público en su época, a principio del siglo XIX despertó un mayor interés debido al contenido aparentemente homosexual de algunos de los sonetos, que causó curiosidad sobre la vida íntima del autor.

Sobre el Soneto 18

Sin duda, el Soneto 18, también titulado Soneto XVIII, es uno de los más memorables de la colección. En especial, la exquisita selección de palabras y rimas, el uso de comparaciones, metáforas y antítesis para describir al amor y la belleza sin igual del joven, así como el carácter eterno de la poesía y la inmortalidad del ser amado en los versos, convierten a este poema en uno de los sonetos más bellos de Shakespeare y de la literatura en general.

Soneto 18 original en inglés

Shall I compare thee to a summer’s day?

Thou art more lovely and more temperate:

Rough winds do shake the darling buds of May,

And summer’s lease hath all too short a date;

Sometime too hot the eye of heaven shines,

And often is his gold complexion dimm’d;

And every fair from fair sometime declines,

By chance or nature’s changing course untrimm’d;

But thy eternal summer shall not fade,

Nor lose possession of that fair thou ow’st;

Nor shall Death brag thou wander’st in his shade,

When in eternal lines to time thou grow’st:

So long as men can breathe or eyes can see,

So long lives this, and this gives life to thee.

Soneto XVIII, de Shakespeare

Traducción en español del Soneto 18 de Shakespeare

Una de las traducciones más populares de este soneto es la siguiente:

¿Que debo compararte a un día de verano?

Tú eres más adorable y estás mejor templado.

Rudos vientos agitan los capullos de mayo

y el estío termina su arriendo brevemente.

A veces brilla el sol con demasiado fuego

y a menudo se vela su dorado semblante.

A veces la belleza declina de su estado,

por causas naturales o causas imprevistas.

Mas tu eterno verano, jamás se desvanece,

ni perderá su instinto de tener la hermosura,

ni la Muerte jactarse, de haberte dado sombra,

creciendo con el tiempo en mis versos eternos.

Mientras el ser respire y tengan luz los ojos,

vivirán mis poemas y a ti te darán vida.

Soneto XVIII, de Shakespeare

Es importante destacar que si bien las traducciones de este soneto son muy logradas, para poder analizar y valorar más los recursos que utilizó Shakespeare y percibir el tono, las rimas, la emoción, la profundidad y otros detalles de cada palabra y verso del soneto, es necesario recurrir al original en inglés.

Análisis del Soneto 18 de Shakespeare

Para comprender mejor este extraordinario poema de Shakespeare, es necesario revisar sus distintos componentes, como el estilo, los recursos utilizados, los temas y el contexto histórico en el que fue escrito.

Breve resumen del Soneto 18

Como se puede observar en el poema, este comienza con uno de los versos inolvidables de Shakespeare: “¿Qué debo compararte a un día de verano?”. De esta manera, el autor empieza a describir a su amado, comparándolo con algunos de sus elementos más bellos de la naturaleza, como la belleza y la calidez del verano y el sol.

Sin embargo, el poeta enseguida nota que incluso la naturaleza es limitada y perecedera, y no puede igualar a la belleza eterna de la persona amada.

Finalmente, llega a la conclusión de que sólo a través de los versos de su poema quedará inmortalizada la belleza suprema de su amado.

Contexto histórico

Aunque este poema es muy popular y ha generado todo tipo de especulaciones, no se conocen detalles específicos sobre su creación. Tampoco se sabe si realmente es autobiográfico, es decir, si incluye datos reales de la vida y las preferencias sexuales del propio Shakespeare. 

Shakespeare escribió sus sonetos cuando ya se había establecido como dramaturgo en la compañía teatral Los hombres de Lord Chamberlain. En esos años, en Inglaterra ocurrieron algunos cambios históricos y religiosos, con la muerte de la reina María de Escocia en 1587 y el comienzo del reinado de Isabel I, así como el paso del catolicismo al cristianismo protestatente, que más tarde dio origen a la Iglesia de Inglaterra o anglicanismo. Esta transformación religiosa, especialmente, ha generado dudas sobre la naturaleza de algunos de los conceptos que menciona, como la idea de la eternidad.

Características generales  

Aunque el Soneto 18 es un poema corto, sus palabras encierran una gran riqueza y dominio del lenguaje, así como un excelente uso de los recursos lingüísticos que le confieren una gran belleza, además de la profundidad de los conceptos existenciales y románticos que incluye entre sus líneas.

Personaje principal: ¿A quién está dirigido el Soneto 18 de Shakespeare?

Uno de los misterios más grandes del Soneto 18 es su destinatario. Si bien se encuentra implícito en este poema, así como en los sonetos 1 al 126, poco se sabe sobre este ser amado al cual el autor le dedica sus mejores palabras de amor.

En un principio y durante varios años, se creyó que la musa de los sonetos más apasionados de Shakespeare era una mujer. Esto se debió a que después de la primera edición de los sonetos que realizó Thomas Thorpe, el editor John Benson los publicó nuevamente en 1640, con algunos cambios importantes. No solo quitó algunos de los poemas  y los organizó de manera diferente, otorgándoles títulos, sino que modificó los pronombres en varios de ellos, reemplazando “él” por “ella”, dando a entender que Shakespeare los escribió para una mujer.

Más de un siglo después, el editor Edmond Malone revisó esta versión y la publicación inicial. Posteriormente, entre 1780 y 1790 publicó nuevos trabajos sobre la obra de Shakespeare, esta vez con los pronombres originales. De este modo, los sonetos dedicados a este joven cobraron una mayor popularidad y dispararon nuevas especulaciones sobre la vida privada de Shakespeare. Actualmente, se hace referencia a este personaje sin nombre simplemente como Fair Youth y es un joven del cual no se conoce su procedencia ni otra información.

No obstante, algunos autores creen haber encontrado una pista del nombre del joven en la dedicatoria del libro impreso. Allí hay un detalle interesante: se nombra a un tal “Sr. W. H., único creador de los sonetos de Shakespeare”, señalándole como musa del autor. Aunque existen diferentes hipótesis que indican a posibles personas del entorno de Shakespeare,  otras sugieren que podría tratarse de un simple error tipográfico en la impresión. Sin embargo, la identidad de esta persona continúa siendo un enigma y se desconoce el tipo de relación entre él y el poeta, no se sabe si se trata de un amor puramente platónico o algo más. 

Estilo

Los sonetos de Shakespeare siguen el estilo isabelino, que a su vez, es la variación inglesa del estilo petrarquista, que popularizó Francesco Petrarca en Italia en el siglo XIV. Esos poemas se caracterizaban por ser románticos, exaltar el amor y la belleza de la mujer amada.

Los poetas Henry Howard y Thomas Wyatt introdujeron este estilo de sonetos en Inglaterra y le confirieron características nuevas, como el tipo de rima, la métrica y el formato de 14 versos, originando así al estilo inglés o isabelino. Shakespeare creó su propio estilo, que si bien mantiene el estilo del soneto inglés en reglas generales, presenta algunas diferencias en el contenido de los poemas, más bien transgresores, como por ejemplo, el hecho de dedicarlos a un hombre, en vez de a una mujer, como se había hecho tradicionalmente durante siglos. 

Shakespeare también introdujo temas controvertidos como la lujuria, la infidelidad, la misoginia, el homoerotismo y sembró dudas sobre algunos conceptos teológicos, como la vida después de la muerte y la eternidad. Esta particularidad propia de Shakespeare, llevó a los académicos a llamar a este nuevo estilo de sonetos como “shakesperiano”.

Estructura y recursos literarios

El Soneto 18 se trata de un típico soneto shakesperiano y presenta la siguiente estructura:

  • 14 versos, divididos en 4 estrofas (3  estrofas de 4 versos cada una y 1 estrofa de 2 versos o pareado).
  • La métrica del poema se basa en el pentámetro yámbico o verso blanco inglés, que incluye 5 grupos de dos sílabas, una acentuada y otra no. Cada uno de estos grupos se denomina “pie”. En este caso, los versos del soneto son decasílabos, es decir, están formados por 10 sílabas.
  • La rima es consonántica y sigue el esquema: abab – cdcd – efef- gg.
  • Al igual que el estilo petrarquista y el estilo isabelino, el soneto posee una “volta”, que se trata de un giro repentino que cambia abruptamente el tema o su dirección. Este giro se produce cuando el autor utiliza la conjunción adversativa but, “mas”: “Mas tu eterno verano, jamás se desvanece”, contradiciendo, de alguna manera, lo que venía diciendo.

En cuanto a los recursos literarios, el Soneto 18 se caracteriza por incluir varias comparaciones entre el ser amado y distintos elementos que enriquecen aún más su composición. 

La riqueza del lenguaje y la maestría del autor  en este soneto se pueden observar a través del uso de:

  • Metáforas: el ejemplo más claro aparece directamente en la primera línea del soneto: “¿Que debo compararte a un día de verano?”, donde el autor compara al joven y su belleza con un día de verano.
  • Paralelismo: es notable el uso de paralelismos. Uno de ellos es: So long as men can breath or eyes can see / “Mientras el ser respire y tengan luz los ojos”.
  • Personificación (atribuir características humanas a algo que no las tiene): cuando describe la complexión del sol: And often is his gold complexion dimm´d / “Y a menudo se vela su dorado semblante”.
  • Antítesis: hay un gran uso de términos opuestos entre sí, como shines / “brilla” y dimm’d / “se vela”; o los versos: Nor lose possession of that fair thou ow’st; Nor shall Death brag thou wander’st in his shade / “Ni perderá su instinto de tener la hermosura, ni la Muerte jactarse, de haberte dado sombra”.
  • Metonimia (nombrar a algo por su causa o efecto): un ejemplo de metonimia ocurre en el verso 13, cuando el autor menciona: eyes can see / “tengan luz los ojos”, en referencia a los lectores que leerán el poema en el futuro.
  • Anáfora (repetición de palabras al principio de un verso): en los versos 13 y 14 del original en inglés se repiten las palabras So long / “mientras”.
  • Hipérbole (exageración): prácticamente todo el soneto es una exaltación o exageración excesiva del ser amado, cuya belleza es mayor que un día de verano y la naturaleza misma.
  • Hipérbaton (alteración del orden de las palabras): se puede observar en la terminación de los versos de la segunda estrofa del original en inglés, donde se colocaron al final los verbos “brillar”, “desvanecer”, “velarse” y “declinar”, dando un mayor énfasis y contraste a los versos.
  • Quiasmo (disposición inversa de dos secuencias): “So long lives this, and this gives life to thee” I “Vivirán mis poemas y a ti te darán vida”.

Temas del Soneto 18 de Shakespeare

El Soneto 18 se diferencia de los demás sonetos de Shakespeare por el tono que utiliza y los temas que trata. Se destaca, principalmente, el grado de familiaridad e intimidad, que se pone de manifiesto con el uso de pronombres como thou “tú” y thee “te”, “ti” y las palabras que expresan una mayor intensidad romántica. Aunque no se sabe el orden exacto de los textos, los primeros 126 sonetos están relacionados temáticamente y demuestran un progreso en su  narrativa, donde el romance se vuelve cada vez más apasionado.

Si bien en los primeros 126 sonetos dedicados a este joven anónimo giran en torno al tema de la “procreación”, donde el autor le aconseja que se case y tenga hijos. En el Soneto 18, el autor abandona ese tema y se enfoca en el amor hacia él, desplegando los versos más apasionados, donde también aparecen otros temas. Teniendo en cuenta esto, se puede dividir al soneto en 3 partes:

  • La primera parte incluye las dos estrofas iniciales. En ellas el autor presenta una pregunta e intenta responderla, analizando y comparando a la belleza de su amado con la belleza de la naturaleza. Pero pronto se da cuenta de que la naturaleza no es eterna sino perecedera. Esto da origen al giro que se produce en la segunda parte.
  • La segunda parte incluye la tercera estrofa y comienza con la “volta”, el giro inesperado que niega el contenido del poema hasta ese momento. Aquí el amado no se puede comparar con la naturaleza porque esta no es eterna, mientras que su belleza sí lo es. Entonces solo queda una posible comparación: la poesía, porque los  versos son inmortales, al igual que la belleza de la persona a quien ama. 
  • La tercera parte incluye los últimos dos versos, y reafirma la calidad inmortal de los versos del poeta, que serán eternos mientras haya alguien que los lea.

La belleza

La belleza es uno de los temas centrales del Soneto 18. De hecho, el soneto comienza con la pregunta retórica: Shall I compare thee to a summer’s day? / “¿Que debo compararte a un día de verano?” donde ya pone de manifiesto la posibilidad de que la belleza de su amado sea semejante a la de un día de verano. El destinatario del soneto es tan hermoso, tanto que se podría comparar con la belleza de un día de verano. 

Pero en el segundo verso, señala que su belleza es superior: Thou art more lovely and more temperate / “Tú eres más adorable y estás mejor templado”.  

Para describir la hermosura del joven, el autor evoca también otros elementos naturales que son reconocidos por su belleza, como el sol y los capullos de Mayo y el uso metáforas, como el eye of heaven / “ojo del cielo” para referirse al sol. 

Después, el autor considera que incluso el verano llega a su fin, que se produce el cambio de estación y que presenta algunas características negativas: es demasiado corto, caluroso, el viento arruina los capullos y el sol es demasiado abrasador. En consecuencia, el verano es efímero y limitado, pero la belleza del amado no lo es. 

Por eso, el autor llega a la conclusión de que la belleza de su amado es tal que no morirá jamás y solo puede quedar inmortalizada en la poesía. Esto es evidente en el verso  But thy eternal summer shall not fade / “Mas tu eterno verano, jamás se desvanece”, cuando utiliza al verano como sinónimo de belleza. De esta forma, su vida, su juventud y su belleza continuarán inmutables en el poema.

La naturaleza

La naturaleza es otro de los temas que tienen un rol importante en el soneto. Primero surge como un ejemplo de la belleza máxima con la cual se compara al ser amado, ya que suele englobar a la belleza en todas sus formas. 

Sin embargo, rápidamente, el autor marca las desventajas de la naturaleza, y deja de ser sinónimo de belleza y perfección, debido a sus inconvenientes e imperfecciones y su calidad de mortal. Sus elementos cumplen un ciclo y perecen o están expuestos a circunstancias adversas y devastadoras. Esto se muestra en los versos: And every fair from fair sometime declines, by chance or nature’s changing course untrimm’d / A veces la belleza declina de su estado, por causas naturales o causas imprevistas”. 

Aquí el poeta asocia a la naturaleza con la belleza, pero enseguida destaca que se trata de un proceso de vida y muerte, que aunque sea bello, también se deteriora, por lo tanto, no es digna de ser comparada con la belleza inmortal y perfecta de su amado. La naturaleza, a fin de cuentas, es incapaz de captar, retratar y compararse con la belleza del joven.

El tiempo

El tiempo y en particular, el paso del tiempo, es un tema que aparece mencionado indirectamente para marcar el principio y el fin de las cosas; la condición mortal de la naturaleza y la esencia inmortal de la belleza y la poesía.

En el verso: Rough winds do shake the darling buds of May / “Rudos vientos agitan los capullos de Mayo” se hace referencia a un punto específico en el tiempo, en referencia a las características del verano y el comienzo de su fin. Asimismo, en el verso: And summer’s lease hath all too short a date /  “Y el estío termina su arriendo brevemente”, el autor marca el transcurso del verano como una estación que finaliza después de un tiempo.

Los versos: Sometime too hot the eye of heaven shines, And often is his gold complexion dimm’d / “A veces brilla el sol con demasiado fuego, y a menudo se vela su dorado semblante” se pueden interpretar como una indicación de la duración del día, que empieza y termina con la salida puesta del sol o bien del nacimiento y la muerte de éste, enfatizando su cualidad de mero elemento mortal.

El autor alude también al paso del tiempo cuando da a entender que la belleza de su amado vivirá y crecerá en los versos a lo largo del tiempo: When in eternal lines to time thou grow’st / “Creciendo con el tiempo en mis versos eternos”.

La muerte

Para enfatizar aún más esta propiedad inmortal de la belleza de su amado, emerge la figura de la muerte, con su inicial en mayúscula, otorgándole así una entidad propia y mayor poder. De esta forma, el autor vuelve a remarcar que ni la naturaleza, el paso del tiempo o la muerte misma pueden destruir la belleza del joven. Esto se puede observar en el verso 11 del soneto: Nor shall Death brag thou wander’st in his shade / “Ni la Muerte jactarse, de haberte dado sombra”.

La eternidad

En el Soneto 18 también aparece el tema de la eternidad y esta cuestión dio origen a un debate sobre el significado detrás del concepto mismo y las creencias espirituales de Shakespeare. En particular, porque hay un gran misterio sobre la vida del dramaturgo y también porque en sus obras hizo referencias a conceptos existenciales y religiosos como la muerte, la vida eterna y la existencia del alma, pero al mismo tiempo también las puso en duda, sin ofrecer ninguna pista clara sobre sus creencias personales.

Algunos autores afirman que es probable que Shakespeare fuera católico. Pero también coinciden en que cuando Shakespeare menciona a la eternidad y la característica eterna de la belleza del joven, no se refiere a ella en un sentido espiritual o esotérico, sino más bien material, como algo trascendental y atemporal que perdurará en el lenguaje, en los versos del poeta, que son inmortales, siempre y cuando haya alguien que los pueda leer.

Al mismo tiempo, se puede deducir que el poeta y el amor que siente también serán inmortales a través de su poesía.

La poesía

Después de evaluar los aspectos positivos y negativos de la naturaleza, y notar que no es eterna, aparece la poesía, como su único rival inmortal, digno de preservar la belleza del amado por la eternidad. La poesía surge como un nuevo sinónimo de belleza e inmortalidad.

En las líneas But thy eternal summer shall not fade, […] When in eternal lines to time thou grow’st / “Mas tu eterno verano, jamás se desvanece […] creciendo con el tiempo en mis versos eternos”, establece un paralelismo y hace una clara referencia al carácter eterno de la belleza del joven y de los versos del poeta.

El amor

Sin duda, el amor es la inspiración y el disparador que conecta a los otros temas de este soneto. Si bien no se menciona la palabra amor ni se hace una declaración explícita, todo el soneto trata sobre el ser amado, su belleza y la admiración que el poeta siente por él. 

Es tanto el amor que le inspira, que busca algo que pueda compararse a él y a su belleza eterna. Después de varios intentos, finalmente, descubre que solo sus versos pueden inmortalizar su amor y la belleza de su amado.

Fuentes

  • Shakespeare, W. Sonetos. (2013). España. Acantilado.
  • Shakespeare, W. Sonetos. (2013). Argentina. Ediciones del Sur. Disponible aquí.
  • Lorenzo Cerviño, S. M. El tiempo en Shakespeare a través del soneto XVIII. (2015). Publicaciones didácticas. Disponible aquí.
  • Shakespeare, W. Sonetos. (2003, edición de Ramón García González. Alicante. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Disponible aquí.
  • Curbet Soler, J. (2015, 17 de junio). La eternidad en un soneto de Shakespeare. Studia Humanitatis. Disponible aquí.
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Cecilia Martinez (B.S.)
Cecilia Martinez (Licenciada en Humanidades) - AUTORA. Redactora. Divulgadora cultural y científica.

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