Personajes de “Hamlet”: descripciones y análisis

Personajes de Hamlet de William Shakespeare

En una oscura noche de invierno, un fantasma deambula por las murallas del castillo de Elsinor, en Dinamarca. Descubierto primero por dos guardias y luego por el erudito Horacio, el fantasma se parece al recién fallecido rey Hamlet, cuyo hermano Claudio ha heredado el trono y se ha casado con la viuda del rey, la reina Gertrudis. Cuando Horacio y los guardias llevan al príncipe Hamlet, hijo de Gertrudis y del rey fallecido, a ver al fantasma, este le habla: declara con gravedad que es efectivamente el espíritu de su padre, asesinado por Claudio. Ordenando a Hamlet que se vengue del hombre que usurpó su trono y se casó con su mujer, el fantasma desaparece con el amanecer.

El príncipe Hamlet se dedica a vengar la muerte de su padre, pero su naturaleza contemplativa y reflexiva lo lleva a demorarse en hacerlo, entrando en profunda melancolía e incluso en una aparente locura.

Principales personajes de Hamlet

Esta tragedia, escrita en el siglo XVII por William Shakespeare, se desarrolla con casi 30 personajes. Aquí te hablamos sobre los más importantes:

Hamlet, el príncipe y protagonista

Hamlet, extremadamente filosófico y contemplativo, es un estudiante universitario cuyos estudios se ven interrumpidos por la muerte de su padre, el viejo rey Hamlet. Al joven príncipe Hamlet le atraen especialmente las preguntas difíciles o que no pueden responderse con certeza.

Ante la evidencia de que su tío asesinó a su padre, Hamlet se obsesiona por demostrar la culpabilidad de Claudio antes de intentar hacer algo más al respecto. La norma “más allá de toda duda razonable” (sentencia condenatoria), es simplemente inaceptable para él.

A Hamlet le atormentan las preguntas sobre la vida después de la muerte, la conveniencia del suicidio, lo que ocurre con los cuerpos después de la muerte o cualquier pensamiento asociado a este tema.

Hamlet ha fascinado al público y a los lectores durante siglos gracias a lo enigmático que es. Cuando habla, parece que hay algo importante que no está diciendo, quizás incluso algo de lo que no es consciente. La capacidad de escribir soliloquios y diálogos que crean este efecto es uno de los logros más impresionantes de Shakespeare con este personaje.

Claudio, rey de Dinamarca

El principal antagonista de Hamlet es un rey astuto, codicioso y confabulador que contrasta fuertemente con los demás personajes masculinos de la obra. Mientras la mayoría de los protagonistas de Hamlet siguen ideales de justicia, venganza y equilibrio moral, Claudio está decidido a tener y mantener su propio poder.

El antiguo rey Hamlet era un guerrero, pero Claudio es un político corrupto cuya principal arma es su capacidad para manipular a los demás mediante el uso inteligente del lenguaje. Así también, el discurso de Claudio se compara con el veneno vertido en el oído, el método que utilizó para asesinar al padre de Hamlet.

El amor de Claudio por Gertrudis puede ser genuino, pero también es probable que se haya casado con ella con fines estratégicos, para ayudar a arrebatarle el trono al príncipe Hamlet tras la muerte del rey. A medida que avanza la obra, el creciente temor de Claudio a la locura del príncipe Hamlet le lleva a preocuparse cada vez más por sí mismo. Sin embargo, es incapaz de prever su propia muerte.

Gertrudis, reina de Dinamarca

Gertrudis es uno de los personajes de Shakespeare que han logrado causar mayor incertidumbre. La obra parece plantear más preguntas sobre Gertrudis de las que responde: ¿tenía una relación con Claudio antes de la muerte de su marido? ¿Amaba a su primer marido? ¿Sabía del plan de Claudio para cometer el asesinato? ¿Amaba a Claudio o se casó con él simplemente para mantener su alta posición en Dinamarca?

Estas y otras preguntas pueden responderse dependiendo de cómo se lea la obra. La Gertrudis que aparece claramente en Hamlet es una mujer definida por su deseo de afecto y posición social, así como por su tendencia a utilizar a los hombres para satisfacer su instinto de conservación. Esto, por supuesto, la hace extremadamente dependiente de los hombres de su vida.

En gran medida, Gertrudis parece moralmente frágil. Nunca muestra la capacidad de pensar críticamente sobre su situación, sino más bien por instinto se inclina hacia opciones aparentemente seguras para ella. Su mejor momento es en situaciones sociales, cuando su gracia y encanto naturales parecen indicar una personalidad sofisticada y calmada. A veces parece que su gracia y su encanto son sus únicas características, y que su dependencia de los hombres es su único medio para potenciar sus habilidades.

Polonio, chambelán del reino

Polonio es el principal consejero del rey Claudio y también el orgulloso y preocupado padre de Laertes y Ofelia. Desde la primera línea expresa no querer que su hijo Laertes se vaya al extranjero. En su último encuentro con Laertes Polonio alarga la despedida, resistiéndose a verlo partir. Su preocupación como padre también la demuestra cuando aconseja a su hija Ofelia evitar a Hamlet. Al mismo tiempo, Polonio demuestra ser un padre imperfecto al utilizar a su hija para engañar a Hamlet y al enviar a su criado, Reinaldo, a espiar a su hijo.

La unidad familiar segura y feliz de Polonio, Laertes y Ofelia ofrece un marcado contraste con la unidad disfuncional formada por Claudio, Gertrudis y Hamlet. Esta unidad y amor familiar también se refleja en la reacción de los hijos de Polonio ante su asesinato: Laertes busca apasionadamente la venganza y Ofelia queda tan desconsolada que enloquece.

Ofelia

Ofelia, personajes de Hamlet
Ofelia, John Everett Millains, creada en torno a 1852. Museo Tate Britain de Londres. Representa el cuerpo de Ofelia flotando por el arroyo donde vio su muerte.

Ofelia es la hija de Polonio, la hermana de Laertes y, hasta que comienzan los acontecimientos de la obra, también ha mantenido una relación sentimental con Hamlet. El papel de Ofelia en la obra gira en torno a sus relaciones con estos tres hombres, quienes limitan su poder de acción y finalmente la llevan a la muerte. Desde la primera escena, los hombres le dicen a Ofelia lo que debe hacer.

En el Acto I, escena 3, cuando la conocemos por primera vez, Laertes y Polonio le advierten a Ofelia que no confíe en las expresiones de amor de Hamlet. A pesar de la fuerza de sus advertencias, tanto Laertes como Polonio confían en que Ofelia tome sus propias decisiones. Sin embargo, a medida que el estado mental de Hamlet empeora, Polonio empieza a cuidar más de su hija. Al principio del tercer acto, Polonio obliga a Ofelia a devolver las cartas de Hamlet y a renunciar a su afecto. Ofelia obedece, pero su acción provoca en Hamlet un ataque de ira misógina.

Poco después, Hamlet mata a Polonio por error. La combinación de la crueldad de su antiguo amante y la muerte de su padre sume a Ofelia en una crisis de dolor. En el cuarto acto se hunde en la locura y muere en circunstancias ambiguas. La tragedia de Ofelia radica en la forma en que pierde su inocencia por decisiones ajenas a ella.

Laertes

Hamlet y Laertes probablemente crecieron juntos, enfrentándose y confiando el uno en el otro. Hamlet se fue a Wittenberg y Laertes a París, poniendo fin a su amistad. Sin embargo, Hamlet se refiere a Laertes como un “joven muy noble”.

Hamlet reconoce lo que Shakespeare ha dejado muy claro a lo largo de la obra: que Laertes es el chivo expiatorio de Hamlet. Es un espejo de Hamlet, por lo que se comporta de manera opuesta. Mientras Hamlet depende del verbo, Laertes es físico; mientras Hamlet medita, Laertes se lanza sin pensarlo.

El amor de Laertes por Ofelia y su deber para con Polonio le llevan a actuar con pasión; mientras, el amor de Hamlet por Gertrudis y su deber para con el rey Hamlet le llevan a la inacción. En Laertes está la imagen de lo que podría ser Hamlet si el sonido de sus propias palabras no lo hipnotizara.

Horacio

Horacio es un amigo leal que solo cuestiona el juicio de Hamlet una vez, cuando este le confía el destino de Rosencrantz y Guildenstern. Por lo demás, Horacio apoya todas las decisiones precipitadas de su amigo.

Horacio es el hombre que Hamlet quiere ser. Es inteligente, pero no se guía por su creatividad intelectual. Horacio parece aceptar el mundo tal y como se le presenta, mientras que Hamlet se deja llevar por su impulso de cuestionar todas las verdades aparentes.

Marcelo y Bernardo admiran el intelecto de Horacio lo suficiente como para querer su opinión sobre el fantasma, pero nadie acusa a Horacio de hablar o pensar demasiado. Puede seguir el elaborado juego de palabras de Hamlet, pero no se siente inclinado a participar en él. Sabe lo suficiente para apreciar la ignorancia de la que dispone y que puede protegerle de la ruina política, pero ni la ambición ni el engaño determinan su lealtad.

Finalmente, Horacio quiere tanto a Hamlet que prefiere clavarse su propia espada antes que vivir después de la muerte de su amigo.

Rosencrantz

Rosencrantz es un amigo de la infancia de Hamlet, inseparable de Guildenstern. Conoce el teatro mejor que Hamlet.

Rosencrantz y Guilderstern son llamados a la corte por Claudio para espiar a Hamlet, pero ambos son tan incompetentes que Hamlet se da cuenta. Rosencrantz se muestra humilde ante Claudio y exagera un poco con sus cumplidos.

Rosencrantz acompaña a Hamlet en su viaje a Inglaterra, y permanece con Guildenstern después de que los piratas capturan a Hamlet. Al llegar a Inglaterra, Rosencrantz es ejecutado.

Guildenstern

Guildenstern es un amigo de la infancia de Hamlet e inseparable de Rosencrantz. Más tranquilo que su compañero, se suma a sus pronunciamientos y es lo suficientemente honesto como para admitir que el rey Claudio mando a buscarlos.

Guildenstern se asegura de no ser eclipsado por su compañero y está dispuesto a decirle a Hamlet que tenga más sentido común. Es algo menos rezagado que Rosencrantz y no sabe tocar la flauta dulce.

Acompaña a Hamlet en su barco a Inglaterra y permanece con Rosencrantz tras la captura de Hamlet. Al igual que su amigo, es ejecutado al llegar a Inglaterra.

El fantasma o la sombra

El fantasma del rey Hamlet ronda el castillo de Elsinor. Tras ser asesinado por su hermano, vaga por la noche, esperando una oportunidad para hablar con su hijo.

Como no pudo confesar sus pecados antes de morir, vive en el Purgatorio durante el día. El fantasma encarga a Hamlet que vengue su asesinato y, cuando el príncipe tarda en hacerlo, reaparece para instarle a actuar.

En vida, el viejo rey Hamlet fue un excelente guerrero. Como fantasma, físicamente es muy pálido y tiene barba y el pelo canoso; además, porta la armadura que usó en su mayor victoria. A veces se sospecha que es un espíritu maligno que ha tomado la forma del viejo Hamlet para sembrar el caos en Dinamarca.

Fortimbrás

Fortimbrás es el príncipe de Noruega, un joven beligerante con mucha energía. Busca vengar a su padre, el rey Fortimbrás, que murió en un duelo con el rey Hamlet, perdiendo así las tierras noruegas en favor de Dinamarca.

Fortimbrás invade Polonia y deja en paz a Dinamarca, lo cual impresiona mucho a Hamlet. En su camino de vuelta al norte, pasa por Dinamarca y llega justo cuando todo el mundo está muriendo. Como toda la familia real danesa está muerta, reclama el trono basándose en una antigua conexión, ya que Hamlet se pronunció a su favor.

Bernardo

Bernardo es un guardia en Elsinor y está a cargo de la guardia de medianoche. En dos noches diferentes ve al fantasma del viejo Hamlet mientras estaba de guardia. Junto con Marcelo, le cuenta la historia al escéptico Horacio. Cuando Horacio es testigo de la aparición, no puede evitar guiñar un ojo ante la incredulidad del erudito. Sospecha que el fantasma aparece para advertir de la posibilidad de una guerra que se avecina.

Marcelo

Marcelo es un guardián del Elsinor, compañero de Bernardo en las rondas de medianoche. Con él, es testigo de la aparición del fantasma. Convence a Horacio para que se una a ellos en la tercera guardia nocturna. Sabe más de fantasmas que Bernardo y que Hamlet. Se arriesga a impedir físicamente que Hamlet siga al fantasma, pero luego jura guardar silencio sobre el embrujo. Se preocupa por los preparativos de guerra que se están llevando a cabo en Dinamarca. Marcelo es quien dice una de las frases más famosas de la obra: algo huele a podrido en Dinamarca.

Fuentes

  • GradeSaver. (s.f.). Hamlet Guía de Estudio. GradeSaver, consultado el 12 de agosto 2021.
  • Shakespeare, W. (1603). Hamlet. Traducida por Inarco Celenio en 1998, en Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.