Diego de Almagro conquistador español

Diego de Almagro conquistador español

Diego de Almagro nació el 8 julio de 1475 en Almagro, España y falleció el 8 de julio de 1538 en Cuzco, Perú. Almagro fue militar y conquistador, famoso por su papel en la derrota del Imperio Inca en Perú y Ecuador. Su nombre también se asocia a países de Suramérica como Chile y Bolivia, y de Centroamérica como Panamá, por los logros allí obtenidos.

Vida temprana

Diego de Almagro debe su nombre a la ciudad en la que nació y no a sus padres, Juan de Montenegro y Elvira Gutiérrez que, según los relatos, apenas se preocuparon de él. Incluso, Juan y Elvira relegaron la crianza de su primogénito a un empleado de la casa y luego, a Hernán Gutiérrez, tío materno de Diego. Sin embargo, Almagro abandonó la casa de su tío poco después de cumplir 15 años para emprender marcha hacia América que, para finales del siglo XV, era llamada el “Nuevo Mundo” por los europeos.

En 1514 Diego llegó a Santa María la Antigua del Darién, debutando como soldado tras embarcarse en la expedición patrocinada por el rey Fernando el Católico. Viajó en la flota comandada por Pedro Arias de Ávila. Siendo un soldado determinado y despiadado, Almagro ascendió rápidamente en las filas de los aventureros que estaban conquistando las distintas zonas de América. 

En 1515, y tras un año de vivir en Darién, donde dicen las crónicas que construyó una casa y vivió de la agricultura, Almagro se embarcó en una nueva expedición conformada por 260 hombres; sin embargo, de esta no obtuvo más que una enfermedad, que lo llevó a regresar a su casa por el deterioro de salud que esta le causó.

Conquistas y descubrimientos

A Diego de Almagro se le atribuye la conquista de Perú y el descubrimiento de Chile, aunque también participó en varias expediciones en las cuales se conquistó el Golfo de Panamá y se fundó la primera ciudad española en Ecuador.

Conquista del Golfo de Panamá

Una vez recuperado, Diego de Almagro participó en una nueva expedición, esta vez liderada por Gaspar Espinoza y en la que conoció al recién nombrado capitán Fernando Pizarro, con quien obtuvo el logro de la conquista del Golfo de Panamá y se asoció. Fue también en esta expedición, durante un viaje por tierra, cuando Vasco Núñez de Balboa descubrió el Océano Pacífico.

Con el tiempo y tras la conquista del Golfo de Panamá, Almagro formó pareja de hecho con Ana Martínez, con quien tuvo un hijo que se conoce como Diego de Almagro el Mozo (o “el joven”, dicho de otra manera).

Almagro y Pizarro permanecieron en Panamá unos años antes de recibir la asombrosa noticia sobre la conquista del Imperio azteca por parte de Hernán Cortés.

Conquista del Imperio Inca

A comienzos de 1520, Almagro oyó hablar del reino indígena Virú, que fue identificado como el centro del Imperio Inca. Pizarro emprendió entonces dos expediciones que tuvieron lugar en 1524 y 1526, en las que pudo comprobar la fabulosa riqueza de este imperio.

Junto al sacerdote Hernando de Luque, Almagro y Pizarro realizaron una propuesta al rey español para equipar y dirigir una expedición de conquista hacia el sur. El Imperio Inca era todavía desconocido para los españoles, que no tenían idea de a quién o qué encontrarían en el sur. El rey aceptó la propuesta y Pizarro partió con unos 200 hombres mientras Almagro permanecía en Panamá para enviarle suministros.

En 1532, Almagro se enteró de que Pizarro y 170 hombres habían capturado al emperador inca Atahualpa y estaban pidiendo rescate como si se tratara de un tesoro nunca visto. Almagro reunió refuerzos apresuradamente y partió hacia el Perú actual, alcanzando a su antiguo compañero en abril de 1533.

Pronto, los conquistadores comenzaron a escuchar rumores sobre la aproximación de un ejército inca al mando del general Rumiñahui. Dominados por el pánico, decidieron ejecutar a Atahualpa. De esa manera, los españoles lograron mantener la conquista del imperio.

Los problemas con Pizarro

Una vez que el Imperio Inca fue completamente dominado y el territorio pacificado, Almagro y Pizarro empezaron a tener problemas. La división de la corona de Perú era vaga; la rica ciudad de Cuzco cayó bajo la jurisdicción de Almagro y empobreció a pasos agigantados, pero el poder de Pizarro y sus hermanos la sostuvo. Almagro fue al norte y participó en la conquista de Quito, pero el norte no era tan rico como el sur. 

Los problemas entre Almagro y Pizarro aumentaban al ritmo que Almagro se enteraba de que los planes de Pizarro eran no hacerle partícipe del botín de las conquistas del sur. En 1534 y durante una reunión, se decidió que Almagro tomaría se dirigiera hacia el sur del Chile actual, tras los rumores de las grandes riquezas existentes; sin embargo y a pesar del viaje de Almagro, los problemas entre este y Pizarro quedaron sin resolver.

Descubrimiento de Chile

Los rumores resultaron ser falsos y, de hecho, el viaje fue arduo. Los conquistadores tuvieron que cruzar la impresionante cordillera de los Andes, en la que perdieron la vida muchos españoles, así como gran número de esclavos africanos y de aliados nativos. Una vez llegaron, encontraron que Chile era una tierra difícil, llena de nativos mapuches que lucharon contra Almagro y sus hombres en varias ocasiones con gran ferocidad.

Después de dos años de exploración y al no encontrar imperios ricos como los aztecas o incas, los hombres de Almagro se impusieron sobre él para volver a Cuzco y reclamarlo como propio. Tras su regreso a Perú, Almagro fue considerado el primer español en llegar a Chile, razón que le otorgó el título de conquistador.

Guerra civil

Almagro y sus hombres se rindieron y regresaron a Perú por la ruta costera del desierto. Los soldados pasaron por lo que después sería Arequipa y entraron en Cuzco el 8 de abril de 1537, poco después de que los partidarios de Pizarro hubieran roto el asedio dirigido por Manco Inca.

Almagro y sus hombres ocuparon Cuzco, creyendo que estaba dentro de la jurisdicción de Nueva Toledo. Almagro, para asegurar su control, encarceló a Hernando y Gonzalo Pizarro, hermanos de Francisco Pizarro, mientras que Fray Francisco de Bobadilla, presunto pizarrista, inició las negociaciones para lograr un acuerdo pacífico en la disputa territorial. Sin embargo, Gonzalo Pizarro escapó de la cárcel y Almagro liberó a Hernando con la condición de que regresara a España. No obstante, Hernando envió un ejército pizarrista a Salinas, cerca de Cuzco, donde estalló una guerra civil que terminó por derrotar a Almagro el 6 de abril de 1538.

Muerte y legado

Almagro huyó a Cuzco, pero los hombres leales a los hermanos Pizarro lo persiguieron y capturaron. Fue condenado a muerte, hecho que sorprendió a los españoles en Perú, pues años antes Almagro había recibido un ítulo nobiliario del rey español. Diego de Almagro fue ejecutado el 8 de julio de 1538 por medio de un collar de hierro endurecido lentamente alrededor del cuello (técnica semejante al “garrote vil”). Su cadaver fue expuesto en exhibición pública.

La ejecución inesperada de Almagro tuvo consecuencias de largo alcance para los hermanos Pizarro, pues muchos españoles, tanto del Nuevo Mundocomo de la península, se revolvieron contra ellos. Las guerras civiles no terminaron. En 1542 el hijo de Almagro, que para ese entonces tenían 22 años, encabezó una revuelta que dio lugar al asesinato de Francisco Pizarro. Almagro el Joven fue capturado y ejecutado de forma rápida, poniendo fin a la línea sucesoria directa de Almagro.

Hoy en día Almagro se recuerda principalmente en Chile, donde es considerado un pionero a pesar de que no dejó ningún legado importante. Pedro de Valdivia, uno de los tenientes de Pizarro, finalmente conquistó la zona y se instaló Chile.

Fuentes