Algunos ejemplos de la falacia del hombre de paja

Falacia del hombre de paja

La falacia del hombre de paja o espantapájaros es una afirmación que distorsiona el argumento del oponente para facilitar su refutación. Esta falacia se utiliza mucho en la política, la retórica, el derecho, el marketing y otros campos.

Qué es una falacia

Aristóteles fue uno de los primeros en estudiar y clasificar los distintos tipos de falacias. Las falacias son argumentos que parecen verdaderos pero no lo son. De hecho, la palabra falacia proviene del término latino fallacia, que significa “engaño”.

Las falacias pueden ocurrir de manera intencional cuando el hablante desea conscientemente persuadir mediante la manipulación, o de forma inconsciente, en el intento de rebatir o ganar un argumento.

Las falacias también se pueden definir como errores de razonamiento que invalidan el argumento. En el pensamiento lógico es importante tener la capacidad para detectar los errores en un determinado argumento y evitar así los razonamientos falaces.

Las falacias hacen que sea más difícil conocer la verdad de los hechos, pueden causar malentendidos y favorecer la manipulación. Son afirmaciones sin fundamento que se mencionan como si fueran algo cierto o válido. Entre las falacias más comunes, se incluyen:

  • Falacia “ad hominem” o “contra el hombre”.
  • Falacia “Ad verecundiam” o de la apelación a la autoridad.
  • Falacia de la ambigüedad o falsa equivalencia.
  • Falacia populista o “ad populum”.
  • Falacia circular.
  • Falacia de la generalización.
  • Falacia del costo hundido.
  • Falacia del falso dilema.
  • Falacia de la correlación y la causalidad.
  • Falacia del hombre de paja.

Qué es la falacia del hombre de paja

El hombre de paja es una falacia argumentativa, en la cual se exagera, ridiculiza o modifica el argumento del oponente. Al mismo tiempo, se pretende lograr que el nuevo argumento parezca fuerte y válido, aunque no lo sea.

Al igual que el hombre de paja, que parece un hombre pero no lo es, este argumento parece real y tampoco lo es.

Los ejemplos más comunes de la falacia del hombre de paja son parafrasear, sacar las citas fuera de su contexto o interpretar de manera incorrecta lo que dice el oponente.

Estructura y características

La falacia del hombre de paja presenta la siguiente estructura:

  • A afirma el argumento “X”
  • B critica a A por afirmar el argumento “Y” (que es diferente al argumento “X”)
  • Por lo tanto, el argumento de A no es válido.

Esta falacia también se caracteriza por intentar debilitar el argumento del oponente por medio de la tergiversación o la ridiculización. Se desacredita el argumento de la otra persona porque no se cuenta con la capacidad de argumentar, se malinterpreta el argumento o se desconecen argumentos válidos para refutarlo.

Además, la falacia del hombre de paja puede ocurrir cuando el oponente no comprende el argumento de la otra persona, o cuando ésta no logra expresarlo de una manera clara y precisa.

Ejemplos de la falacia del hombre de paja

Existen numerosos ejemplos de la falacia del hombre de paja, muchos de los cuales surgen de manera espontánea en las conversaciones cotidianas. Algunos de ellos son:

Ejemplo 1

  • A: Me preocupan los efectos secundarios de las nuevas vacunas que se están aplicando.
  • B: Ahora entiendo por qué el movimiento antivacunas tiene cada vez más apoyo.

Ejemplo 2

  • A: Estoy de acuerdo con la legalización de la marihuana.
  • B: ¿Para que todo el mundo se vuelva adicto y aumente el narcotráfico?

Ejemplo 3

  • A: Es importante tener una alimentación equilibrada y saludable.
  • B: Entonces sigamos matando animales inocentes.

Ejemplo 4

  • A: Creo que deberías modificar este artículo.
  • B: ¿Por qué siempre me dices que no escribo bien?

Cómo refutar la falacia del hombre de paja

La mejor manera de combatir la falacia del hombre de paja y poder refutar este tipo de argumentos es anticiparse al oponente y ofrecer un argumento que sea lo más claro y preciso posible.

Si se ignora esta falacia y el oponente continúa insistiendo con su argumento falaz, es muy probable que gane la discusión. Asimismo, si se defiende lo que el oponente afirmó, será cada vez más difícil demostrar la distorsión que hubo en el punto de vista.

Por lo tanto, la estrategia más conveniente para rebatir la falacia del hombre de paja se basa en la prevención. Es decir, teniendo en cuenta que el oponente puede hacer uso del hombre de paja para descreditar un argumento. Y considerando esa posibilidad, expresar el punto de vista o los distintos argumentos con la mayor claridad posible, sin dejar espacio a la malinterpretación.

Usos de la falacia del hombre de paja

En las interacciones cotidianas estamos expuestos a la falacia del hombre de paja en todo momento, porque los malentendidos en una conversación son algo muy común. Sin embargo, en otros ámbitos, la falacia del hombre de paja se utiliza de manera intencional para manipular o persuadir al oponente o desacreditarlo, y de esta manera, fortalecer el argumento propio.

Algunos usos comunes de la falacia del hombre de paja se pueden observar en las campañas de marketing para convencer a los consumidores de que un producto o marca es que mejor que otra, desacreditando a la competencia.

También es frecuente su uso en la política, donde se suelen sacar de contexto los comentarios de los oponentes para desacreditarlos o ridiculizarlos y dar una mayor validez o fuerza a sus argumentos propios.

Bibliografía

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  • Hamblin, C. Falacias. Derecho & Argumentación nº 8. (2017). España. Palestra Editores.
  • Allen, S. Falacias lógicas. (2017). España. CreateSpace.